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MADRID/EFE

Si de darle un toque novedoso al romance se trata, los juguetes eróticos se han ubicado en la cima, según el estudio de SexPlace en el que participaron 1,200 clientes durante los últimos meses.

Las bolas chinas, los lubricantes, los aceites, los vibradores, los masturbadores y la lencería son los reyes de las ventas. Geri Asenova, responsable de relaciones externas de esta compañía, explica que la mayoría de parejas que entran a las tiendas quiere "innovar" y se siente motivada porque el concepto de “sex shop” ha cambiado considerablemente en los últimos años.

"Las tiendas se han puesto de moda porque ya no son las típicas de antes a las que daba miedo entrar, sino que manejan hoy un concepto diferente; se trata de boutiques elegantes para adultos. La gente empieza a verlas como algo normal y no como un tabú", opina Asenova.

Al estilo de las famosas

SexPlace informa que "la venta de vestidos y lencería sensual-erótica ha crecido un 135% en lo que va del año", gracias a iconos de la música como Madonna, Lady Gaga, Rihanna y, recientemente, la polémica Miley Cyrus. El tema del vestuario para el amor parece ser de dominio femenino, de acuerdo a los números que maneja esta experta: "el 89% de los compradores de estos productos son las mujeres".

El extenso catálogo de productos pone en aprietos a cualquiera, mucho más en este momento, cuando las marcas multiplican artefactos tecnológicos revestidos con diseños cada vez más innovadores.