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MANAGUA•END/ Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos las mamás actuales es a la forma de alimentar a nuestros hijos. Ellos por ser niños están influenciados de forma importante por la publicidad que les ofrece alimentos llamativos, altamente calóricos y de poca riqueza nutricional. Además las mamás estamos absorbidas por nuestro horario de trabajo y la alimentación de los niños se ha simplificado a las opciones más fáciles de preparar, que además no son las mejores en calidad nutricional y por otro lado quienes supervisan y ofrecen alimentos en casa no siempre lo hacen de la mejor forma y pueden tener fallas. Todo esto hace que la alimentación de los niños sea incompleta y no siempre cubra los requerimientos de nutrientes que necesitan para crecer y desarrollarse de forma saludable.

 

Les sugiero tener en cuenta lo siguiente:

Los padres somos quienes determinamos lo que comen nuestros hijos: Debemos reconocer la responsabilidad que tenemos a la hora de hacer compras y de dirigir lo que se come en casa . Somos quienes ofrecemos alimentos de alta o de baja calidad nutricional. Esto nos compromete además con el ejemplo que debemos dar. Si queremos que nuestros hijos coman sano nosotros debemos hacer lo mismo. En casa se debe preparar solo un tipo de comida para compartir todos en familia.

Mantener un diálogo constante: Nuestros hijos deben conocer la importancia de una buena alimentación para conservar la salud, por tanto deben crecer sabiendo que la comida no es buena o mala o que engorda o no engorda. Más bien deben recibir un mensaje en donde ellos sepan que se debe combinar de todo un poco y tratar de consumir los nutrientes necesarios. Los extras pueden existir de forma muy ocasional y controlando la cantidad de los mismos.

Lo que ven y lo que se promociona no siempre es sano: Se les debe informar que lo que llama la atención por el premio, la calcomanía, el color o la apariencia no siempre es sano y se puede rescatar una opción más saludable. Por ejemplo a un juguito con alguna calcomanía contraponer algún fresco natural y leer un cuento con mamá, o a un paquete de galletas poco saludables con un muñeco contraponer alguna galleta más natural o una repostería casera más un partido de futbol con papá.

Dar opciones sanas para que escojan: Es conveniente ofrecer tres o cuatro opciones sanas para que los niños escojan, más que preguntar ¿qué quieres comer? Ya que de esta manera podrán tender a escoger lo que les llama la atención, pero no es sano. Por esto siempre se debe ofrecer lo que realmente es nutritivo.

Recuerden que el tiempo de compartir en la mesa y en familia es indispensable para desarrollar hábitos de alimentación saludable en nuestros hijos.

Hazle a tus hijos el mejor regalo y preocúpate por desarrollar una forma sana de alimentarse.