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El mensaje de esta semana va dirigido a todas las personas que ya estamos metidos en el mundo del fitness. Y no solo me refiero a instructores y nutricionistas, sino a las mismas personas que son “regulares” de los gimnasios y de sus grupos de corredores entre otras formas de ejercicios que se practican en el país. Y quiero dirigirme a ustedes porque en una época donde el sedentarismo y problemas de sobrepeso que viven otros países están aumentando, necesitamos de su apoyo para que más personas se enamoren y presten más atención a su salud.

¿Por qué me dirijo a ustedes? Porque es su comportamiento el que permitirá atraer más personas hacia el ejercicio físico y hacia la búsqueda de una mejor salud que por encima de todo lleve a una vida balanceada con buenos hábitos. Pero, perderemos esta batalla siempre que usted se queje porque no pudo ir a hacer ejercicios todos los días de la semana o porque no amaneció adolorido o bien, cuando se queja de aquella comida que posiblemente no debió comerse aun cuando fue en una celebración familiar. Y es que mientras más personas hagan de la búsqueda de una mejor condición física una camisa de fuerza donde es un todo o nada, menos personas se unirán.

Y hago mención a estos ejemplos porque no vamos a atraer a alguien si lo que le vendemos es lo ligado que amanecimos por el entrenamiento del día anterior o el hecho de que hay que pasar horas haciendo ejercicios. Uno no tiene que sufrir para mejorar. Si una persona que nunca ha realizado ejercicio físico puede llegar al gimnasio 1 o 2 veces al gimnasio, yo sería feliz porque está dando pequeños pasos para crear un hábito. Sería irreal de mi parte esperar que toda persona que inicia llegue diario, habrá personas que tendrán el tiempo, pero para la mayoría sería difícil y es algo que debemos aceptar.

La comida

Lo mismo pasa con la comida, hay demasiada obsesión por cuál es la mejor dieta, por si como 6, 20 ó 3 veces al día. Hemos llegado al punto donde ya las personas no pueden disfrutar de una cena familiar porque no puede comer X ó Y comida, ya que está a dieta y no es el día de su comida trampa. Lo siento, esto es lo que está mal en este mundo, porque en definitiva eso no es ni sano ni algo en que alguien que está empezando quiera involucrarse.

Por eso, hoy la invitación es a que nos relajemos un poco y disfrutemos de la vida. Si ya estamos en esto, ejercitémonos, comamos bien, procuremos descansar y claro disfrutemos del día a día en nuestros trabajos y con nuestras familias. En la medida que más y más de nosotros logremos mostrar un equilibrio entre lo que es vida y ejercicio más de nuestras amistades estarán dispuestas a unírsenos y Dios primero podamos crear una cultura donde el ejercicio y la buena alimentación no son un castigo sino medios para una vida sana y duradera.