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Salís a tomar algo, te tomás una copa de más y cuando te das cuenta ya son las cinco de la mañana. ¿Resultado? Una resaca al día siguiente que nos deja literalmente incapacitados para hacer nada. Pero no te preocupés: existen varias maneras de reducir sus efectos. Aquí, algunos consejos que las “aves nocturnas” nos revelan para hacerle frente a la realidad a la mañana siguiente.

 

Jugo de naranja

Los jugos o la fruta misma permiten reducir el dolor de cabeza propio de la resaca. Según un estudio del British Medical Journal, la vitamina C y la fructosa presentes en la naranja ayudan al hígado a descomponer el alcohol presente en el organismo.

 

Tomá leche

Es necesario que te tomés al menos un vaso de leche antes de tomar alcohol, porque esta ayuda a cubrir las paredes del estómago y así forma una capa protectora, previniendo que el alcohol consumido produzca mayores niveles de ácido gástrico y de esta forma regula el organismo para que no te dé resaca.

 

2 Litros de agua

es recomendado tomar en una mañana de resaca.

 

Jugo de tomate

Cuando lo tomás, expelés electrolitos, que son minerales que mantienen el equilibrio de fluidos, como el potasio. Cuando los niveles bajan, aparecen el dolor de cabeza, la fatiga y las náuseas. El jugo de tomate contiene estos minerales en abundancia.

 

Té de Menta

La menta tiene propiedades que ayudan a la eliminación de gases en el intestino, además calma los nervios. Esta relaja los intestinos, dando espacio para que las toxinas sean expulsadas. La hierba se puede utilizar para hacer té o se pueden masticar las hojas para dar un alivio más rápido.