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Esta semana tuve la oportunidad de visitar a dos medios de comunicación, como parte de un plan para mostrar tipos de ejercicios útiles para las personas que pasan mucho tiempo en sus oficinas. Entiendo que existen ciertos trabajos que demandan muchas horas frente a una computadora, o bien, mucho tiempo para estar sentado. Estas personas a veces no encuentran el tiempo libre para visitar un gimnasio o no encuentran una alternativa para ejercitarse. En estas semanas, te presentaré ciertos ejercicios básicos pero necesarios que todos debemos hacer para prevenir que nuestros músculos se debiliten y se atrofien.

Lo primero que les presentaré son ejercicios básicos de estiramiento estático, que son sencillos y muchos están familiarizados con ellos. Es importante recordar que uno debe ir haciendo una transición, ya que no todos los músculos no son creados iguales. Un movimiento tan sencillo, como tocarse los pies, puede resultar una gran tarea para algunos. Con los estiramientos estáticos, debemos respetar el rango de movimiento que nuestro cuerpo nos permite e ir trabajando en base a eso. En la medida que avanza con estos movimientos, podrá sostener los estiramientos por mucho más tiempo y en un rango mayor.  

Para el pecho

Extienda su brazo y sosténgase de una pared u otro objeto estacionario. Luego rote su cuerpo en la dirección contraria, mientras mantiene su postura. Esto además de ayudarle a estirar los músculos pectorales, también permitirá estirar hombros y bíceps. Sostenga esta posición de 30 a 60 segundos en cada brazo.

Para la espalda

Sosténgase de un objeto que esté a la altura de su cintura. Simplemente estire sus brazos hasta que sienta el estiramiento en su espalda. Sostenga esta posición de 30 a 60 segundos en cada brazo.

Músculos femorales

Es bastante sencillo. Manteniendo sus piernas sin doblar, procure tocarse los dedos de los pies con sus manos. Sostenga esta posición entre 30 y 60 segundos en cada brazo.

Espalda baja

Arrodíllese en el piso con los dedos gordos de los pies tocándose. Siéntese sobre sus talones, manteniendo sus rodillas separadas a la altura de sus caderas. Siéntese derecho, imaginando una línea que le jala hacia arriba desde el punto superior de su cabeza hacia el techo. Mantenga su hombro hacia abajo y el nivel de su barbilla alineado con el piso. Lleve sus manos, cabeza y pecho hacia abajo lentamente, tan abajo como pueda, colocando su cabeza en el piso –si es posible–, con sus brazos estirados hacia adelante en el piso. Permita que sus caderas y pelvis se acomoden entre sus talones y la parte interior de sus muslos. Estire la base de su cabeza lejos de su cuello, dejando su frente sobre el piso.

A estos estiramientos debe dedicar entre 5 y 10 minutos. Pero le garantizo que si los realiza de forma regular, se sentirá mejor. La próxima semana le presentaremos otros ejercicios que puede hacer en cualquier lugar.