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Más allá de los estereotipos que han convertido a los senos en la puerta para la felicidad, estos ocupan un lugar primordial en la reafirmación del ser mujer. Por ello cuando el cáncer de mama toca a la puerta, el golpe es doblemente duro: por lo devastador de la enfermedad y por la pérdida de esa parte anatómica importante.

Afortunadamente, existe la cirugía reconstructiva que ayuda a las mujeres a mitigar el golpe. Sobre el procedimiento conversamos con la cirujana plástica Sandra Gutiérrez, que brinda algunos aspectos relevantes sobre este.

En primer lugar, señaló que la mujer “debe esperar el tiempo necesario hasta tener establecido el estado de su enfermedad  y que el oncólogo determine el tratamiento a seguir. Una vez establecido el mismo, sea quimioterapia, radioterapia o cualquier otro, lo primordial es que ella se recupere de estos procesos que  son devastadores”.

Según explicó, la recuperación está relacionada con la condición física de la mujer, pues necesita que su organismo y el estado de los tejidos se recuperen de los efectos adversos de estos tratamientos, ya que por la radioterapia puede sufrir algunos daños.

“Una vez recuperada su condición física, que puede tomar un promedio de dos años, debe alcanzar también la condición emocional y anímica que es algo fundamental, y que requiere de un alto espíritu y valor. No toda paciente después de un diagnóstico de cáncer mamario y todo lo que esto implica, encuentra el ánimo inmediato de someterse nuevamente a otro procedimiento quirúrgico grande y no libre de riesgos”, destacó la especialista.

En qué consiste

Por otro lado, la doctora Gutiérrez dijo que existen varias técnicas de reconstrucción mamaria, ya sea con tejidos autólogos, como el colgajo TRAM (colgajo del músculo recto abdominal)  donde se usan tejidos de la región abdominal para la reconstrucción de la mama, o el colgajo dorsal ancho, en el que se usan tejidos de la región dorsal para reconstruir la mama.

También señaló que existen las técnicas de reconstrucción con tipos especializados de implantes mamarios para después de la mastectomía.

“En la evaluación de cada paciente se deben analizar las características individuales, el tipo de cicatriz de su mastectomía, su cuerpo, su peso, su mama contralateral (si la hay), el estado de los tejidos de su abdomen y de su espalda, el grosor de la grasa subcutánea, el estado de tensión o flacidez de la piel en estas regiones y  la presencia de cicatrices o cirugías anteriores, para determinar cuál es la   mejor opción para cada caso”, argumentó.

LARGA recuperación

La doctora enfatizó en que cualquiera que sea la técnica elegida, se trata de una cirugía grande que requiere heridas quirúrgicas de consideración: “despegamientos grandes de tejidos, tiempos quirúrgicos largos, recuperación prolongada y, finalmente, es fundamental el rol de la microcirculación para la sobrevivencia de los tejidos que se han transferido a la región mamaria. Así que la necrosis o pérdida de vitalidad de los tejidos por insuficiente irrigación es un riesgo presente siempre”.

Por otro lado, mencionó que esta es una cirugía que debe realizarse por un equipo de especialistas muy bien coordinados y bajo estrictos cuidados de recuperación posquirúrgica.

“La pregunta de los riesgos siempre está presente, siento que las pacientes esperan escuchar que no existen riesgos o que son muy mínimos, y sería fantástico poder decir que no los hay, pero  nuestro trabajo es bajo riesgo siempre. Las enfermedades son un riesgo y los tratamientos son un riesgo también, y hay que tenerlo presente”, aseveró.

los implantes

La doctora Gutiérrez declaró que las sobrevivientes de cáncer de mamas deben mantener un cuidado,  supervisión  y seguimiento riguroso  por el especialista oncólogo, porque el seguimiento de la enfermedad es lo más importante, no la revisión del implante. Sin embargo, advirtió que en el caso de que hubiera sido su método de reconstrucción un implante mamario, de acuerdo con la mayoría de fabricantes, debe cambiarse  en los siguientes 10 años.

En cuanto al costo, mencionó que varía de acuerdo a la técnica elegida y el especialista. Igualmente, detalló que afortunadamente hay muchas pacientes beneficiadas por la cobertura del Seguro Social, porque en algunas empresas médicas tienen un programa de reconstrucción mamaria.