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Formar un hogar es la meta de la mayoría de seres humanos, la cual se realiza por excelencia cuando llegan los hijos. Sin embargo, ningún niño trae un manual bajo el brazo que nos diga cómo debemos tratarlos.

Es común que el esquema tradicional de familia que se nos vende es aquel donde la madre es la flexible y cariñosa, mientras que el padre es la autoridad personificada, el que castiga, el que grita, el que pone los límites y las sanciones, por lo tanto, es el ogro al que se le debe temer. Y en la creación de ese rol intervienen mucho las mujeres, cuando le dicen al niño: "Ahí viene tu papa" o "voy a llamar a tu papa a ver si no vas a hacer caso", sin saber que lo único que están haciendo es creando una mala imagen de la figura paterna.

Por lo tanto, hoy te compartimos algunos consejos que la psicóloga Eudilia Molina propone en su libro “Psicología educativa” para poder corregir a tus hijos sin maltratarlos y sobre todo sin infundirles terror.

Rabietas

Sin dudas, no hay situación que saque más de quicio a cualquiera que el hecho de que un hijo haga rabieta o berrinche. En esos casos, Molina afirma que "los padres generalmente responden a ese comportamiento con castigos o llamados fuertes de atención". Sin embargo, señala que es común que no se percaten de que esa reacción de su hijo puede darse por sentimientos frustrantes o dolorosos.

Por eso, ella propone que "en lugar de responder a las rabietas con una acción disciplinaria severa, puede ser más beneficioso ver en ellas oportunidades para orientar al niño sobre cómo expresar sus sentimientos. Funciona mucho dejarlos que acaben con su berrinche y no mostrarles comprensión para que entiendan que esas actitudes no los llevan a nada".

Asimismo, Molina indica que se deben evitar las frases negativas en los regaños, porque eso solo sirve para que el niño se sienta inferior. La firmeza no debe confundirse con el maltrato, te dejamos algunos consejos de la psicóloga para que lo corrijás sin herirlos.

 

consejos

- Cuando des una orden u orientación usá un tono firme, pero amable a la vez: no es necesario ni ser autoritario ni rogarle al niño.

- Los niños creen lo que dicen sus padres, por eso no le digás frases negativas que lo traumatizarán toda su vida.

- El grito solo genera tensión en tu hijo. Muchas veces con solo una pregunta o sugerencia, se le puede hacer notar al niño que debe cambiar de actitud.

- Los niños tienen necesidad de amor y se le debe demostrar en todo momento, aun cuando se les está corrigiendo: "Te quiero mucho, pero no me gusta cómo te estás portando" es mejor que decirle: “Qué mal te estás portando".

 

Relación padre e hijos. Educar sin maltrato es tarea de todos, hoy te proponemos técnicas para corregir con amor.