•  |
  •  |

Margoux De Borchgrave es una joven soñadora y ambientalista de corazón. Nació hace 24 años en Bruselas, Bélgica, pero creció viajando y conociendo países, desde Japón a Egipto, pasando por gran parte de Europa y América Latina.

Desde hace un año por casualidades de la vida, recaló en Nicaragua, donde se enamoró de la cultura pinolera. De este país, asegura, quiere conocer cada rincón.

La joven viajera ha impartido clases de yoga a mujeres, ha brindado talleres de arte a niños y jóvenes, y con su cámara ha retratado y ha grabado la vida de los mayangnas de Bosawás. Se ha convertido, incluso, en una férrea defensora de la Reserva de Biósfera Bosawás.

¿Cómo te definís, luego de viajar por todo el mundo y conocer muchas culturas?

Me defino como un camaleón, porque me adapto a las culturas. Así he podido vivir en países de África, Asia, Medio Oriente y América Latina. Gracias a mi mamá, que es periodista cultural, viajo desde los cinco años y siempre cargo una cámara conmigo.

Hacés fotografía, ¿qué buscás transmitir a través de las imágenes?

Estudié diseño gráfico, tomé clases de fotografía y me enamoré de las fotos. Con ellas busco momentos insólitos, intento transmitir el ambiente del momento, tal como fue y alguna sensación de paz, de serenidad. También me gusta la foto retrato con la gente, allí me enfoco en captar las miradas. He tenido la oportunidad de mostrar mis fotografías en exposiciones de arte de Tokio y Nagoya en Japón, y en Londres.

¿Qué has aprendido de todos tus viajes?

He aprendido a ser humilde y reconocer que he sido muy afortunada por tener el privilegio de viajar.

¿Qué te gusta de Nicaragua?

Me gusta la humildad de la gente, me gusta que no importe el nivel socioeconómico de la población, porque no abandonan sus costumbres y en cualquier mesa se come gallopinto. También me gusta que no exista discriminación como en otras partes del mundo.

¿Qué proyectos has emprendido en Nicaragua?

He realizado talleres de arte con organizaciones no gubernamentales que se encuentran en Granada. He brindado clases de yoga a 60 mujeres que nunca lo habían practicado e impartí clases de yoga a los mestizos de Bosawás.

¿Con Misión Bosawás, qué has hecho?

Primero realicé fotografías de sus festivales en diferentes ciudades del país, luego tuve la suerte de que me invitaran para grabar a los mayangnas y la reserva. Ahora estamos trabajando para editar una película del viaje, que habla sobre la vida de los comunitarios.

65 PAÍSES ha visitado Margoux y sueña con seguir viajando.

 

"Me voy para ser feliz, no sé cuándo volveré’: fue la frase con la que me despedí de mis amigos al salir de Bélgica”.

Una joven políglota

Margaux De Borchgrave.

EDAD:24 AÑOS

PROFESIÓN: Fotógrafa, instructora de yoga y diseñadora gráfica.

La comida favorita de Margoux son los tostones con queso. “Tuani” es una de las tantas palabras nicas que ya agregó a su vocabulario. Esta joven habla inglés, francés, español, árabe y neerlandés.