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La hipertensión arterial es una de las enfermedades de alto riesgo cardiovascular que deterioran día a día la salud de nicaragüenses y de la población mundial en general.

En nuestro país una de las complicaciones a largo plazo de la hipertensión es el infarto del miocardio, falla cardiaca y la IRC o insuficiencia renal crónica, complicación que implica diálisis o alto riesgo de muerte.

Los médicos llamamos a esta enfermedad “EL ASESINO SILENCIOSO” pues son pocas las personas que realmente tienen síntomas y que pueden hacer un diagnóstico por la aparición de estos. El chequeo médico preventivo y conocer los factores de riesgo: familiares hipertensos, diabetes, alteraciones en el colesterol y triglicéridos, consumo de cigarro, sedentarismo, sobrepeso y exceso de estrés es importante para tratar de prevenir e identificar la enfermedad a tiempo.

Cuando ya somos diagnosticados con hipertensión, el tratamiento debe implementarse lo antes posible. Muchos creen que este consiste solamente en tomar una pastilla que ayude a controlar los niveles de presión arterial, esto hay que hacerlo de forma rutinaria y según la indicación médica.

Solo que debemos recordar que la hipertensión como otras enfermedades de alto riesgo cardiovascular se controla adecuadamente e incluso sin uso de tabletas o medicamento cuando se hacen modificaciones en el estilo de vida.

Estos cambios consisten en:

Controlar y disminuir peso, bajar 10 libras disminuye las cifras de presión arterial en 5 a 10 puntos o milímetros de mercurio (unidades que se usan para medirla). Introducir abundantes vegetales verdes y rojos, por lo menos cuatro tazas en el día distribuidas en desayuno, almuerzo y cena.

Utilizar las frutas como acompañante de las comidas o en las meriendas.

Evitar el consumo de alimentos ricos en sal como embutidos, enlatados, salsas altas en sodio como la salsa inglesa, salsa soya, polvos para adobar, etc.

Leer las etiquetas nutricionales para conocer la cantidad de sodio que tiene una porción de lo que vas a consumir, el nivel adecuado de sodio es por debajo de 240 mg de sodio por porción.

Introducir abundante consumo de agua.

Incluir jamaica, piña, apio y pepino en la alimentación diaria es útil, pues funcionan como diuréticos naturales. Los diuréticos ayudan a disminuir la presión arterial.

Comienza a practicar 30 a 45 minutos de caminata diaria por lo menos cinco días a la semana.

Evita el consumo de cigarros y exceso de licor.

No excedas el consumo de café de dos a tres tazas al día.

Procura dormir tus ocho horas completas. Controla tus niveles de estrés, no vale la pena que nada te haga salir de tu equilibrio.

Es necesario que controles tu hipertensión. Recuerda que un estilo de vida saludable es tan importante como el tratamiento de medicamentos que tu médico receta, incluso muchas veces puede reemplazarlo.