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El punto se sube esta temporada a la pasarela y demuestra que no es una técnica de otro tiempo, sino que puede resurgir y marcar el ritmo de las tendencias.

Ya sea en forma de cálida bufanda o de sensual vestido de noche, el armario clama esta temporada: prendas de vestir tejidas.

El punto es un método milenario para tejer lana, aunque también puede realizarse con otros materiales (hilo de algodón), aunque los materiales que más fama han acumulado estos últimos años han sido la lana de merino, la alpaca o el “cashmere”.

Hace un siglo que se subió a la pasarela, y desde entonces, su versatilidad ha conseguido que rara vez desaparezca de las biblias de tendencias. Pero ahora, el punto vive una nueva juventud aupado por el auge del movimiento “hipster”, la revalorización del trabajo artesanal y los clubes de tejedores, una nueva moda importada de la ciudad de Nueva York que cosecha cada vez más adictos.

Una de las principales impulsoras del punto como tendencia de moda fue Coco Chanel, una diseñadora que rescató esta técnica en la década de “Los felices veinte” -hasta entonces relegada a la ropa interior- para realizar chaquetas, jerséis, faldas y vestidos.

El propósito de la dama de la moda francesa fue desencorsetar a la mujer y vestirla con ropas cómodas que abrazaran su silueta, y en esta labor, el punto jugó un papel protagonista.

Uno de los “looks” con más éxito de la época fue el tándem vestido hasta la rodilla y cárdigan a juego, una combinación que cautivó a mujeres que buscaban un toque chic informal, propio de la “belle epoque” y la era del jazz.

TEJIENDO LA MODA

El punto ya no es cosa de abuelas; adecuadamente combinado puede formar parte del más sofisticado “look”. Olivia Palermo, la “it-girl” del Upper East Side neoyorquino por excelencia, eligió como traje de novia, un suéter en blanco roto y una falda a juego en tul, demostrando que sofisticación y punto no tiene por qué estar reñidos.

Y es que el arte de anudar lana e hilos se adapta a un variado espectro de estilos y prendas, y por eso, esta técnica tradicional milenaria no debe faltar en el fondo de armario de esta temporada.