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Escorpiones de perlas grises, copas de plata y oro cuajadas de granates y tanzanitas, o bolsos de seda y oro se codean con exquisitas monóculos, tiaras y lujosos brazaletes de diamantes en una fabulosa exposición de joyas realizadas por las firma Buccellati.

Justo, al otro lado del río Arno, en el hermoso edificio renacentista de la familia Medice, el Palazzo Pitti, que data del siglo XV, se puede disfrutar de una colección de joyas que invitan a soñar, diseñadas y realizadas por Mario Buccellati y su hijo Gianmaria Bruccellati, actual presidente de la firma. Esta marca de Alta Joyería es aún una saga familiar de joyeros que se desvive por diseñar piezas únicas, refinadas con piedras preciosas y diamantes de gran calidad realizadas de manera artesanal, y a veces, incluso, manual.

Bucellati, puede presumir de hacer piezas a medida y al gusto del cliente que tiene el privilegio de hacer un seguimiento personal a su pedido desde el boceto hasta su término, joyas que tardan meses e incluso años en realizarse.

A lo largo del recorrido, esta firma de joyería ofrece un paseo por su propia historia y patrimonio con piezas tan bellas como una tiara de 570 diamantes fabricada en 1919 en Milán para la nobleza italiana.

Entre fuertes medidas de seguridad, se pueden ver más de 130 piezas trabajadas por Mario y Gianmaria Buccellati, la mayoría de ellos inspiradas en las obras del artista renacentista Benvenuto.

Esta casa de joyas se fundó en 1919 en Milán y hoy sus exclusivas piezas, muy reconocidas por su diseño y sus técnicas de trabajo de oro tradicional inspiradas en el Renacimiento, se pueden adquirir en ciudades como Roma, Florencia, Nueva York o París.