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En estos meses del año muchas personas comienzan a hacer cambios en su estilo de vida. Algunos ordenan sus hábitos alimenticios, otros incrementan la actividad física y hay quienes hacen cambios radicales que incluyen los aspectos anteriores.

Se sabe que con las prácticas deportivas intensas y las nuevas tendencias al ciclismo convencional, de montaña, al entrenamiento para correr maratones y el bootcamp, nuestro cuerpo pierde agua, sodio y potasio entre otros, además tiene acumulación de ácido láctico a nivel muscular y disminución de los niveles de glucosa por el consumo de esta como fuente energética. Todos estos cambios deben ser compensados de alguna manera y por tanto, en la práctica deportiva debemos tener en cuenta una triada importante:

Aporte de energía antes del ejercicio para tener un adecuado rendimiento y desempeño.

Buena hidratación durante y después de la práctica del ejercicio que asegurará un adecuado funcionamiento metabólico y recuperación de electrolitos y sustancias perdidas y finalmente.

Alimentación saludable y balanceada que permita obtener los nutrientes necesarios para que nuestro cuerpo forme masa muscular, se prepare para el entrenamiento y se recupere luego del mismo.

Desde hace unos años se han hecho estudios para establecer cuáles son las mejores opciones para hidratarse, y por supuesto, el consenso general ha demostrado que el agua sigue siendo el hidratante por excelencia.

Hemos visto que han aparecido en el mercado otro tipo de bebidas que buscan optimizar la recuperación del equilibrio de nuestro organismo luego de prácticas deportivas intensas dando aporte de electrolitos, agua y azúcar.

Sin embargo, como dato curioso encontramos que algunos grupos de deportistas han implementado el uso de la cerveza como hidratante luego de sus jornadas intensas de ejercicio. ¿Se les hace raro esto?, pues no, realmente un consumo moderado de 1 o 2 vasos de cerveza luego de un ejercicio intenso es de mucha efectividad en cuestión de reemplazo de electrolitos y carbohidratos perdidos. Así que la cerveza encaja en la dieta y alimentación del deportista siempre y cuando se consuma de manera moderada. La cerveza tiene carbohidratos, cebada, lúpulo y maltodextrinas que funcionan como fuente de energía y se metabolizan de una forma que permiten la recuperación muscular efectiva sin acumularse como grasa, facilitando el mejoramiento de la hipoglicemia propia del exceso de ejercicio. Además, su base de agua facilita el reemplazo de la misma y la presencia de electrolitos dentro de su composición, facilita el reemplazo de estos.

Les recuerdo que el consumo moderado hace referencia a 1 o 2 vasos de cerveza luego del ejercicio intenso.

Así que ahora puedes disfrutar de otro de los beneficios de esta rica bebida.