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La belleza requiere sacrificio como dice mi madre, pero en muchas ocasiones no es necesario sacrificarse y colocar en nuestra cara, cosas que pueden dañarla irremediablemente. Para saber qué cosas son las que nunca debes colocar en tu rostro, no dejes de leer lo que sigue.

Spray para el cabello: puede ser que algún día hayas escuchado o leído que el spray para el cabello ayuda a fijar el maquillaje. Eso es un gran error pues contiene laca y alcohol, lo que hace que tu piel se reseque, se deshidrate; además, irritará tu cutis y lo dejará enrojecido.

Bicarbonato de sodio: si bien puede ser que los exfoliantes que se utilizan cotidianamente contengan bicarbonato de sodio, aplicarlo directamente sobre la piel de tu cara puede agregar demasiados alcalinos que perjudican la barrera natural de tu cutis. Además, produce una gran pérdida de humedad, lo que pone en peligro la capacidad de autorregular tu dermis.

Desodorante: el desodorante mantiene las axilas sin sudoración, pero esto no significa que evitará que tu rostro se cubra de transpiración. Es más, debido a su alto contenido de alcohol, es casi seguro que terminarás con la piel roja, inflamada e irritada.

Pasta de dientes: por lo general, se aconseja colocar sobre los granos y los puntos negros pasta de dientes para que estos se sequen más rápido. Esto funcionará, claro está, pero a su vez resecará y resquebrajará la piel de los alrededores, dejando desagradables marcas.

Alcohol: el alcohol, como sabes, es un desinfectante bacteriano utilizado para esterilizar heridas y evitar infecciones. Puede ser que sientas que refresca la piel durante los primeros segundos, pero esto es solo un engaño, pues con el paso de los minutos sentirás que tu cutis está cada vez más “tirante” y que se resquebraja con cada expresión.