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Cada vez es más frecuente que las mamás que asisten a mi consultorio expresen mucha preocupación ya que mientras están dando pecho, y por sugerencia médica, le han suspendido el consumo de leche de vaca.

Esta restricción la colocan los pediatras pues los niños presentan síntomas de reflujo, alergias, vómito frecuente, muchos gases, cólicos e inquietud.

Al nacer los bebés presentan inmadurez en su tracto digestivo y esto facilita la acumulación de gases en el intestino, además tienen poca capacidad para la expulsión de estos, por tanto, aparecen síntomas como el cólico y el dolor abdominal. Generalmente se sugiere quitar algunos alimentos flatulentos como el melón, sandía, lechuga, repollo, brócoli, coliflor, pepino, espinacas, yuca y frijol, pero en casos severos se le suspenden los lácteos a la madre. Recordemos que todo lo que la madre consume en sus alimentos, sale en la leche materna a las tres horas de haberlos ingerido.

Si eres una de las mamás que ha tenido que suspender el consumo de lácteos en el periodo de lactancia, debes tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

Consume tu vitamina prenatal y un suplemento de calcio mientras dure la lactancia. Tu médico puede indicar la dosificación de estos.

Cuando te sugieren eliminar los lácteos debes suspenderlos todos, es decir leche, yogurt y queso, a veces la molestia de los niños la causa la proteína de la leche y no la lactosa que es el azúcar de esta. Mantener fuerte el consumo de proteína en cada tiempo de comida, por ejemplo jamón, huevo, pollo, carne, pescado entre otros. Recuerda que estos dan plenitud, ayudan a controlar el hambre y facilitan que la leche tenga mayor contenido nutricional.

Hay proteínas vegetales como el frijol, lenteja, frijol blanco y otros granos que deben consumirse con precaución pues su cáscara puede producir muchos gases. Consulta a tu médico acerca del consumo de la soya, pues como proteína vegetal es una buena opción.

Cada tiempo de comida debe tener balance, es decir la proteína que mencionamos antes y las harinas que no deben faltar. Dentro de estas puedes incluir tortilla, arroz, papa, plátano, pasta y panes entre otros, vigila que se preparen de forma sana.

Las ensaladas y vegetales puedes consumirlos excluyendo lo mencionado previamente, por ejemplo escoge remolacha, tomate, frijoles verdes, hongos, palmitos, espárragos, chilote, berenjena, zucchini, zanahoria, ayote y chayote entre otros. Prepáralos de diferentes maneras para que no te aburras de lo mismo, consúmelos en sopas o guisos o combínalos con aderezos que sean a base de aceite de oliva y vinagre balsámico.

Debes aprovechar la lactancia materna para comer más saludable que nunca, y poder darle a tu bebé, los nutrientes que necesita para crecer fuerte y saludable.