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Desde utilizar las herramientas equivocadas para obtener un rostro sano y hermoso hasta abusar de la frecuencia con que tratamos de remediar cualquier imperfección en la piel, puede provocar efectos no deseados en nuestro rostro.

Por ejemplo, en cambio al resultado de interés vamos a conseguir sequedad, irritación, exceso de grasa y erupciones, coinciden los portales web de belleza femenina. Es verdadero que cuidar del rostro parece tarea sencilla y solo se trata de seguir un paso a paso de la información que leemos por todos lados, pero los errores que cometemos todas son tan comunes que los expertos los tienen identificados.

Si cometes algunos de ellos, estás a tiempo para remediarlos. A continuación los principales.

 

Limpiador incorrecto

Una crema limpiadora debe eliminar correctamente la suciedad y el maquillaje, sin necesidad de aplicarla varias veces ni tampoco que te enrojezca la piel en el procedimiento. Además, es importante verificar si es el producto adecuado para nuestro tipo de piel, de lo contrario, podría dañar y afectar los poros.

En este punto también se vale leer qué ingredientes que contiene el producto, porque es recomendable evitar los que irritan las piel: fragancias, colorantes o conservantes sintéticos como parabenos o tensioactivos, que pueden causar reacciones alérgicas en la piel.

 

El precio de una crema

No influye en su efectividad, en este punto lo que importa es una crema sencilla y con ingredientes naturales. Se recomienda invertir más en productos que ofrecen beneficios a largo plazo, como sueros y cremas hidratantes.

rutina sin precaución

Uno de los pasos más importantes antes de aplicar cualquier producto en el rostro es lavarse las manos, porque tocarse la cara con todas las bacterias que se nos acumulan en el día no es higiénico.

 

Agua tibia

Es lo mejor para limpiar la piel de forma efectiva, el agua caliente se siente bien, pero puede afectar los aceites de protección natural de tu piel y que esto acabe dando lugar a un exceso de piel seca o piel grasa.

Después enjuagar el producto del rostro, no hacerlo completamente puede llevar a la acumulación de residuos. La línea de la mandíbula, el inicio del cuero cabelludo y las fosas nasales son los puntos más olvidados comúnmente.

 

Toalla para el rostro

Es importante que esté limpia y sea suave para secar la cara fresca y recién lavada.

Y está bien limpiarse una o dos veces al día. Hacerlo más puede irritarte la piel, o puede hacer que produzcas demasiado aceite. Lo mismo con la exfoliación, la moderación es la clave.