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Un novel prototipo de un vehículo diseñado y desarrollado en los laboratorios de Ingeniería Eléctrica y de Computadoras del Recinto Universitario de Mayagüez (Puerto Rico) ha sido probado con éxito para acceder a grandes profundidades, informaron hoy su desarrolladores.

Las pruebas tuvieron lugar esta semana durante la expedición científica del barco Okeanos Explorer, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) en aguas próximas a la costa de Puerto Rico.

"Dos de estos despliegues tocaron el punto más profundo de la Trinchera de Puerto Rico y el Océano Atlántico, uno de los lugares más extremos del planeta y del cual se tiene poca información", explicó Wilford Schmidt, catedrático de Ciencias Marinas y uno de los responsables del proyecto, en un comunicado.

"Es la primera de varias excursiones que proyectamos realizar a la Trinchera de Puerto Rico y a la fosa de Muertos, al sur de la isla", añadió.

 "Esperamos continuar obteniendo datos que alimenten modelos de análisis y predicción de actividad geológica, patrones planetarios de circulación acuática, y estudio de especies marinas, entre otros", explicó.

La nueva tecnología, denominada DMS-ECE Free-Vehicle (FV), aspira a servir de instrumento para facilitar la investigación de la Trinchera de Puerto Rico, la fosa más profunda en todo el Océano Atlántico y la séptima más honda en el mundo.

 "El FV es un vehículo autónomo de libre descenso y ascenso con una serie de instrumentos y sensores que permiten obtener datos acerca de la interacción y autonomía vehicular en presencia de corrientes submarinas, presión y temperatura, entre otros parámetros monitoreados", explicó Manuel Jiménez, catedrático de Ingeniería Eléctrica y Computadoras y decano asociado de la Facultad de Ingeniería.

Según detalló, el vehículo "está desarrollado con tecnología de punta que incluye sistemas multiprocesadores configurados en una arquitectura tolerante a fallas operando bajo el control de software a tiempo real, diseñados por estudiantes y profesores de Ingeniería Eléctrica y de Computadoras" del citado recinto.

Con este proyecto se busca establecer nuevas pautas de cómo realizar misiones abisales y subabisales de más de 6.000 metros de profundidad y de alto riesgo con tecnologías de bajo costo.

La investigación de la Trinchera de Puerto Rico y el desarrollo de estos vehículos son posibles gracias a una subvención de 350.000 dólares que recibió el recinto el pasado semestre por parte de la

NOAA para sondear el área localizada entre el Mar Caribe y el Océano Atlántico a unos 120 kilómetros al norte de San Juan, cuyo calado es comparable a la altura del Everest.