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Combatientes palestinos detonaron ayer martes cerca de una patrulla militar israelí una bomba que mató a un soldado en la frontera con la Franja de Gaza y cimbró el frágil cese al fuego en la víspera de la primera visita del nuevo enviado de Estados Unidos al Medio Oriente.


Los soldados israelíes cruzaron brevemente la frontera en busca de los atacantes, y el grupo Hamas, que gobierna la franja, dijo que uno de sus milicianos fue herido en una operación aérea de Israel.


La violencia sacudió la calma que de manera general ha prevalecido desde que Israel finalizó el 17 de enero una devastadora ofensiva de tres semanas en la Franja de Gaza. Tras la salida de sus fuerzas, Israel ha amenazado con una dura respuesta a cualquier violación de la tregua.


Después de la explosión de la bomba, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, convocó a una reunión urgente con las altas autoridades militares. “Responderemos, pero no tiene caso detallar”, dijo Barak poco antes del ataque aéreo.

Hamas no tocará dinero de reconstrucción

Los nuevos hechos de violencia precedieron la visita a la región del enviado del presidente Barack Obama al Medio Oriente, George Mitchell, y subrayaron las dificultades del nuevo mandatario estadounidense en su intención por reanudar las gestiones de paz entre israelíes y palestinos. Mitchell tiene previsto llegar a Israel el miércoles.


La población de la Franja de Gaza sigue tratando de normalizar sus actividades interrumpidas por la ofensiva israelí, mientras donantes internacionales examinan la mejor manera de ayudar en la reconstrucción del territorio palestino.


El líder de Hamas en Gaza dijo el jueves que el grupo --al que Estados Unidos y la Unión Europea consideran terrorista-- no tomará nada de los fondos de reconstrucción. El anuncio pareció destinado a allanar obstáculos para el ingreso del dinero.


Ismail Haniye, quien decidió ocultarse por el temor a ser asesinado por Israel, hizo el anuncio, al parecer, dirigido a los donantes, preocupados de que su dinero pudiera terminar en las manos de Hamas.


Luego de la detonación de la bomba hubo intensos tiroteos en la frontera, al tiempo que la artillería de helicópteros israelíes era disparada desde el aire, dijeron testigos palestinos.


Hamas indicó que en un ataque aéreo fue herido uno de sus milicianos en el poblado de Jan Yunis, en el sur de Gaza.


El Ejército israelí expresó que su patrulla fue atacada con la bomba cerca de la comunidad fronteriza de Kissufim. Nadie se ha adjudicado la responsabilidad de la explosión, y se desconoce de momento cuándo fue colocado el artefacto.


Poco después de la explosión, un campesino de Gaza, de 27 años, fue muerto por disparos israelíes en la frontera, a varios kilómetros de distancia, dijo el médico Moaiya Hassanain, del Ministerio de Salud de Gaza. Otros dos palestinos fueron lesionados. El Ejército no hizo declaraciones. Se desconoce si hay relación entre los dos hechos.