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  • AFP

La OCDE publicará el martes su informe PISA, estudio que evalúa el nivel educativo de centenares de miles de jóvenes en el mundo y uno de sus trabajos de referencia, pese a las críticas a su metodología.

La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) estableció en el año 2000 su Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés).

El estudio se ha convertido en un barómetro ineludible para los gobiernos sobre el nivel educativo nacional, aunque cada edición llega acompañada de numerosas críticas.

En la edición 2016, que se centrará en la cultura científica de los alumnos, 540.000 jóvenes han sido evaluados.

Excesiva importancia a la clasificación

La excesiva importancia concedida al puesto de cada país en el ranking es una de las mayores críticas hechas por numerosos especialistas, ya que, como en todo sondeo, existen márgenes de error que no pueden obviarse.

Por ejemplo, en la edición de 2012, Francia y Reino Unido se situaron en las posiciones 25 y 26 en matemáticas, con un resultado de 494 y 495 puntos, respectivamente, lo cual no implica automáticamente que el primer país sea mejor que el segundo en esa materia.

Lo relevante es ver que ambos se sitúan en el medio de la clasificación y en la media de la OCDE, con una puntuación similar a la de una decena de países, entre ellos Irlanda, Dinamarca o Noruega.

El otro aspecto interesante a analizar es la posición dentro de un grupo de países o economías comparables.

¿Un sesgo cultural anglosajón?

Las cuestiones están redactadas primero en inglés, pero su traducción en otros idiomas es muy precisa y se hacen pruebas previas al lanzamiento del cuestionario final para identificar aquellos elementos que no funcionan en ciertos países, explica Julien Grenet, investigador de la Escuela de Economía de París. Cuando eso ocurre, esas preguntas son eliminadas.

Quienes niegan este sesgo se apoyan en que los mejores resultados Pisa son obtenidos por países de culturas muy distintas (Corea del Sur, Canadá, Finlandia...), y señalan que los países anglosajones (Estados Unidos o Reino Unido) no brillan particularmente.

Enseñanzas fundamentales

Desde la primera edición en el año 2000, Pisa subraya el peso del origen social de un alumno en su rendimiento escolar, fundando sus conclusiones en cuestionarios llamados "de contexto", que piden a los alumnos informaciones sobre el medio social y familiar y su sentimiento sobre la escuela.

En la edición de 2012, en los países de la OCDE los alumnos de estratos socioeconómicos más favorecidos obtuvieron de media 39 puntos más en matemáticas que los estudiantes procedentes de estratos más desfavorecidos, el equivalente a un año de estudios.

"La reproducción social existe en todos los países", explicaba Julien Grenet, quien alaba el hecho de que este estudio haga un "diagnóstico cifrado claro".

En la edición de 2016, varios países o territorios se han sumado a esta evaluación masiva, entre ellos Pekín y las provincias de Jiangsu y Guandong en China, Argelia, República Dominicana, Kosovo y Líbano.