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  • EFE

Un año después de que la Comisión Europea lanzara una investigación contra McDonald's por presunta evasión fiscal, el grupo anunció hoy que trasladará fiscalmente al Reino Unido la mayoría de los ingresos que obtiene fuera de EE.UU.

La mayor cadena de comida rápida del mundo mantenía su residencia fiscal en Luxemburgo para operaciones fuera de EE.UU. y gozaba de un acuerdo alcanzado en 2009 que le permitía deducciones fiscales que estaban en la mira de parte de la Comisión Europea (CE).



El 3 de diciembre de 2015, la CE anunció una investigación sobre este caso, al considerar que McDonald's se podría haber beneficiado de un "trato favorable" contrario a las normas de competencia en la Unión Europea.

Ahora, mientras esa investigación está en curso, la compañía, con sede central en Oak Brook, en el estado de Illinois, anunció su intención de colocar bajo el paraguas británico la mayor parte de sus obligaciones fiscales por sus operaciones fuera de EE.UU.

Y lo anunció meses después de que el Reino Unido aprobara en un referéndum su salida de la Unión Europea, aunque, según McDonald's, las razones que motivaron su decisión "eran claras" antes del "brexit" y "siguen siéndolo".

McDonald's, que en mayo pasado anunció una reestructuración de la compañía para darle un giro radical a sus operaciones ante la caída de las ventas (un 7 % en 2015), utilizó varias razones al explicar su decisión, ninguna de ellas vinculada con temas tributarios.

En un comunicado, el grupo anunció que en Londres tiene "un significativo número de empleados" que trabajan para su unidad internacional, además de los beneficios que aporta hablar el mismo idioma que la sede corporativa.

Unido a ello, Londres también tiene como ventaja sus "conexiones con otros mercados".

Con el fin de aplicar esta reestructuración, McDonald's anunció que ha creado un consorcio en el Reino Unido.

Esa firma británica tendrá "la responsabilidad de la mayoría de las regalías recibidas por las licencias de los derechos de propiedad intelectual globales de la compañía que se obtienen fuera de Estados Unidos", dice el comunicado.

Esa decisión implica que los beneficios que se generen quedarán sujetos a la legislación fiscal británica, mientras que Luxemburgo se encargará exclusivamente de las operaciones en ese país.

Diversos cálculos indican que, gracias al acuerdo fiscal firmado con Luxemburgo, la compañía puede haberse ahorrado entre 1.000 y 1.500 millones de euros (unos 1.590 millones de dólares) entre 2009 y 2013.

En su comunicado de hoy, McDonald's insiste en que está al día con sus obligaciones tributarias de Luxemburgo y rechazó la posibilidad de que haya recibido ventajas fiscales especiales, como sospechan las autoridades comunitarias.

Cuando anunció su investigación, la Comisión Europea dijo que las pesquisas buscan establecer si, para beneficiar a McDonald's, Luxemburgo derogó "de manera selectiva" su legislación tributaria y el convenio de doble imposición entre Luxemburgo y Estados Unidos.

"La finalidad de los convenios en materia de doble imposición celebrados entre países es evitar la doble imposición y no justificar la doble no imposición", afirmó entonces la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.

Tras conocer la decisión de hoy, una portavoz comunitaria en Bruselas dio a Efe que cualquier cambio en la estructura fiscal de McDonald's no afectará a esa investigación y confirmó que la investigación está en curso.

Según cálculos del Financial Times difundidos en septiembre pasado, McDonald's ha venido pagando un impuesto de sociedades promedio del 1,49 % sobre sus beneficios.

La firma, sin embargo, aseguró hoy entre 2011 y 2015 pagó un total de 2.500 millones de dólares en impuestos corporativos en la Unión Europea, con una tasa fiscal promedio del 27 %.

Luxemburgo tiene un impuesto de sociedades del 20 %, aunque existen reducciones si los beneficios se registran en ese país.

En Londres, un portavoz del Gobierno británico dio la bienvenida a la decisión anunciada por McDonald's y dijo que casos como este permiten "afianzar el crecimiento e incrementar los puestos de trabajo".

El mes pasado, la primera ministra británica, Theresa May, confirmó la intención de su Gobierno de rebajar el impuesto de sociedades del 20 % actual al 17 % en 2020. En principio, desde abril próximo quedará en el 19 %.

McDonald's no es la única empresa de EE.UU. que de una u otra forma baraja la legislación europea para intentar recortar su carga tributaria. Ya se quejan en su país de origen de sus obligaciones fiscales y además buscan sacar el máximo provecho en Europa.

La firma Facebook anunció en abril pasado que estaba pidiendo a sus principales clientes en el Reino Unido que depositen sus pagos en ese país, en lugar de hacerlo a través de Irlanda y las Islas Caimán.

En septiembre pasado, la Comisión Europea estableció que Irlanda concedió a Apple beneficios fiscales "ilegales" por valor de 13.000 millones de euros (unos 13.800 millones de dólares), una decisión que ha sido recurrida por el Gobierno de Dublín.