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Antes de montar un acuario hay que tener en cuenta algunas recomendaciones. Si bien los peces no requieren de mucha atención es necesario cuidar su hábitat para garantizar su supervivencia. 

A la hora de elegir la pecera hay un principio básico: cuanto más grande mejor. 

“A menudo se recomienda tener como mínimo una pecera de 54 litros de capacidad, que equivale a un acuario de 60x30x30 centímetros”, señala Regine Rottmayer de la Asociación Alemana de Veterinarios para la Protección de los Animales (TVT). 

La especialista recomienda sin embargo para los principiantes disponer de una pecera aún más grande. “El manejo de un acuario pequeño es más complicado. Un buen tamaño para los nuevos aficionados es un estanque de 100x40x50 centímetros”.

En estos casos es mejor comenzar con acuarios de agua dulce y con peces originarios de lagos, arroyos y ríos. Es muy importante tener en cuenta que los peces sean compatibles y pueden convivir en el mismo acuario. 

“Hay que asegurarse de que todos los peces provengan de un mismo hábitat”, apunta Jan Wolter, veterinario de peces ornamentales. “De esta manera se pueden asegurar las condiciones de vida adecuadas para todos los peces del acuario”, afirma.

Es recomendable que los primeros peces sean resistentes, fáciles de mantener y no tengan demasiadas exigencias en cuanto a ciertos valores del agua o la alimentación. 

Los expertos coinciden en que cuanto menos común sea la especie más complicada es el mantenimiento. 

“Peces como el guppy, platy, molly, pero también muchos tetras, como el tetra neón, son fáciles de mantener”, indica el experto en acuarios y terrarios Florian Grabsch.

Wolter recomienda comenzar con las corydoras, que son bagres pequeños provenientes de Sudamérica también conocidos como barrefondos y peces characiformes. 

Para preservar la higiene y el bienestar de los peces la técnica es esencial. “Una iluminación apropiada, a lo sumo con un temporizador, una buena bomba de agua y un termómetro son imprescindibles”, señala Rottmayer. También es necesario tener un filtro. Es mejor comenzar con una pecera grande.

“El filtro y el calentador se deben ajustar al tamaño del acuario y al tipo de peces”, dice Grabsch. 

Wolter aconseja la iluminación con focos de LED, que son de bajo consumo y no dañan el medio ambiente y además dan mejor luz.

“Otros accesorios como el filtro UV-C son más adecuados para aficionados con mayor experiencia. Hay que ir viendo de a poco lo que se necesita y lo que no”, dice Rottmayer. Hay kits completos para acuarios que traen lo necesario como para instalar una pecera.

Para que los peces no naden en agua turbia es esencial evitar la formación de algas. 

“En primer lugar, la pecera debe estar ubicada en un sitio donde no tenga luz solar directa”, agrega. También la sobrealimentación de los peces puede generar una plaga de algas. “Si el alimento no se consume en dos minutos fue demasiado”, aclara el especialista. 

Incluso una luz poco adecuada puede ser un problema. Otras especies que conviven en el acuario y comen algas son los camarones y los caracoles.

Las plantas también juegan un papel importante en el acuario, pero hay que saber que las especies tienen distintas necesidades. 

“Ciertos peces necesitan escondites en forma de plantación densa o cuevas, mientras que otros prefieren desplazarse libremente, sin obstáculos”, indica Grabsch. En lo posible es conveniente recurrir a las plantas naturales que producen oxígeno y así reducen la contaminación del agua.

Otro tema importante es la composición del suelo. Deben evitarse superficies coloreadas artificialmente. “Es mejor optar por arena o grava teniendo en cuenta las condiciones naturales de los peces. Los peces que provienen de aguas que fluye prefieren piedras más gruesas, otros prefieren la arena”, asegura Wolter.

Es fundamental que el acuario sea acondicionado antes de meter a los peces en la pecera. No hay que poner demasiados peces o especies a la vez ni tener el acuario muy lleno de agua. 

“Es mejor tener un menor número de especies y que sean del mismo tipo. En la acuariofilia a menudo se aplica la siguiente regla: menos es más”, recalca Grabsch.