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El eclipse solar del 21 de agosto, que en Nicaragua podrá verse en un 30 % (es decir que no se verá por completo a la luna cubriendo al sol) podría tener efectos brutales en los ojos de quienes no tomen las medidas necesarias para observarlo.

Los expertos indican que el eclipse solar puede causar daños irreversibles si no se toman las medidas de precaución necesarias para verlo.

¿Por qué? Aunque la luna tape al sol, los rayos siempre llegan a la tierra, pese a que los ojos no lo perciben. 

Esos rayos provocan una perforación en el glóbulo ocular, es decir que dañan los tejidos del iris, retina y el cristalino, provocando así problemas en la vista.

También explican que ver sin protección un eclipse solar provoca retinopatía solar, un daño brutal en la zona del ojo encargada de la visión fina.

Es por ese motivo que los expertos recomiendan a las personas usar lentes especiales para ver el eclipse solar y prohíben por completo el uso de gafas normales o 3D para disfrutar del fenómeno.

Además, advierten que los telescopios o los binoculares tampoco protegen los ojos. Tampoco es recomendable ver el eclipse solar con radiografías o películas veladas.

Los especialistas consultados indican que para ver un eclipse solar sí sirve un filtro de soldador con graduación 14.

¿El eclipse solar provoca daños en las embarazadas?

Cuando ocurre un eclipse, en este caso solar, surgen viejas leyendas sobre los efectos que podrá tener en las embarazadas, a quienes piden que no salgan de casa.

En los medios de comunicación los expertos han explicado que el eclipse solar no tiene ningún efecto en las embarazadas, quienes deben tener los mismos cuidados que las demás personas si desean ver el fenómeno: proteger los ojos.

En algunas países se cree que un eclipse solar puede provocar malformaciones en los bebés, como labio leporino, pero los médicos descartan cualquier relación del fenómeno natural con la criatura en gestación.

En México, por ejemplo, el seguro social emitió un comunicado aclarando que el eclipse solar no tiene ningún efecto en los bebés en gestación.

El eclipse solar en Nicaragua

En Nicaragua los astrónomos han brindado información sobre dónde ver el eclipse solar. En Managua estarán en tres puntos, donde los interesados podrán llegar para apreciar este fenómeno.

Además, habrá un grupo en Jinotega y otro en León, que se consideran dos plazas clave para observar mejor el eclipse solar en Nicaragua.

Se espera que el eclipse solar empiece a la 11:50 de la mañana y termine a la 2:17 de la tarde.

El momento en el cual se verá mejor el eclipse solar será a la 1:08 p.m.

Si piensa grabar el eclipse, lo mejor es que deje la cámara trabajando y usted no lo vea, ni siquiera por la pantalla de ese aparato. Los expertos recomiendan disfrutar viendo las transmisiones que harán las cadenas de noticias.

Mitos de los eclipses solares

La palabra eclipse proviene del griego y significa desaparición o abandono. Por tal motivo, un eclipse solar es cuando el sol desaparece o abandona el mundo.

El sol desaparecerá por un momento este lunes. EFE/ENDEl fenómeno ha provocado asombro desde siempre y desde siempre han habido leyendas sobre los eclipses.

Los propios griegos, por ejemplo, pensaban que cuando ocurría un eclipse solar, irremediablemente significaba el fin de un reinado, la caída de maldiciones en el mundo o que los demonios se habían tragado al sol.

Para otros, como algunas tribus en Estados Unidos y Australia, un eclipse solar representa buenas noticias y lo han asociado con una etapa de copulación entre el sol y la luna, que como resultado dejaba la creación de nuevas estrellas.

La humanidad es capaz de predecir los eclipses desde el año 150 Antes de Cristo.

Sobre las creencias, los incas pensaban que un eclipse solar representaba un signo de enojo del dios Inti, mientras que los aztecan temían que junto al eclipse ocurriese un terremoto, porque significaba el fin del mundo, por tal motivo celebraban rituales de sacrificios humanos.

Los chinos, por el contrario, veían en los eclipses solares a un dragón comiéndose el sol. En Vietnam creían que era una rana la que degustaba al sol, mientras que para los nativos americanos era un oso, en Yugolslavia (desaparecida) un hombre lobo y en Siberia, un vampiro.