•   Santiago de Chile, Chile  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El déficit presupuestario para la atención de salud mental en niños vulnerados que están bajo la tutela del estatal Servicio Nacional de Menores (Sename) de Chile bordea el 89 %, según autoridades citadas hoy por medios locales.

"Existe una brecha asistencial del 88,9 % para responder a las necesidades de la salud mental de niños, niñas y adolescentes en protección por vulneración de derechos", afirmó el ministro de Justicia, Jaime Campos.

Según el diario La Tercera, Campos expuso esa y otras cifras ante la tercera subcomisión mixta de presupuesto del Parlamento, para que la instancia aprobara los recursos del próximo año para el Sename y sus organismos asociados.

El Ministerio de Justicia propuso un monto de 310.841 millones de pesos (unos 496 millones de dólares) para la entidad en 2018, lo que fue rechazado por la comisión parlamentaria en una votación dividida, al alegar una "falta de recursos para mejorar la realidad de los niños y jóvenes de la red".

El presupuesto estatal para atender a los menores vulnerados es extremadamente bajo. Foto: Cortesía / END.El Gobierno había estimado invertir 451 millones de pesos (unos 719 mil dólares) para "dar continuidad al sistema de salud integral, con énfasis en salud mental para niños y adolescentes con vulneración de derechos y/o sujetos a la ley de responsabilidad penal adolescente".

Con esta partida, el Ejecutivo pretendía cubrir "el 37 % de la población del Sename, en el marco de atenciones realizadas en seis servicios de salud en el país, y para 2019 y 2020 se considerarán 12 servicios de salud más, llegando a cubrir aproximadamente a un 80 %" de los menores de edad en la institución, según Campos.

El pasado 1 de octubre, la presidenta Michelle Bachelet anunció el envío al Congreso de la nueva ley de presupuesto que incluía un aumento del 24 % a los montos del Sename, con más recursos para los 11 hogares dependientes del mismo, pero nada adicional para otros casi 300 que colaboran con el organismo.

A un mes de las elecciones presidenciales, que derivarán en un cambio de Gobierno en marzo de 2018, el destino del Sename es uno de los temas que preocupa a las autoridades en ejercicio y a los candidatos.

Esto porque la institución atraviesa hace años una grave crisis que estalló en 2016 con la muerte de una niña de once años por asfixia, cuando sus cuidadores la sometieron a "apremios ilegítimos y tormentos", según constató un informe del Servicio Médico Legal aportado por la Fiscalía.

Ese mismo año, la opinión pública chilena se conmocionó con la noticia de que otros 1.313 niños murieron en centros colaboradores del Sename en los últimos once años, por diversas causas que apuntaban a la negligencia y los descuidos de sus tutores.

Aquel escándalo derivó en una interpelación a la entonces ministra de Justicia, Javiera Blanco, quien se vio obligada a renunciar a su cargo.

Investigaciones de organizaciones de derechos humanos han denunciado las situaciones de violencia que viven los niños del Sename, involucrados en redes de explotación sexual comercial, drogas, violencia y abusos, como el uso de inyecciones con calmantes o tranquilizantes ante "situaciones críticas".

Actualmente, en los recintos del Servicio conviven niños que han sido abandonados o alejados de sus padres con otros que han cometido algún tipo de delito, una situación que ha sido criticada por distintas organizaciones y representantes políticos.

Datos oficiales además dan cuenta que el 89 % de los niños que ingresan al Sename lo hacen al programa de Protección de Derechos, de los cuales el 38 % ha sido víctima de abuso sexual.