•   México  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Estímulos ambientales como una dieta adecuada y el ejercicio influyen en la activación y desactivación de genes, lo cual incide en el desarrollo de la obesidad, explican investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México.

En un comunicado, la institución detalló hoy que los científicos de la Escuela Superior de Medicina del IPN buscaron biomarcadores microRNAs, que son moléculas informativas ligadas al metabolismo que les ayudará en el futuro a clasificar el tipo de obesidad de las personas y asignarles una dieta y ejercicios específicos.

 Lea: Luz de los smartphones genera afectaciones oculares, advierte estudio

La investigación se enfoca a la prevención, diagnóstico, tratamiento y posible cura de la obesidad.

El estudio está basado en el diagnóstico, tratamientos y posible cura de la enfermedad. Foto: Archivo /END.El doctor Aaron Domínguez López lidera el grupo de investigación, en el que colaboran expertos en biología molecular, médicos, médicos del deporte, especialistas en alto rendimiento deportivo, nutriólogos y psicólogos.

Estos expertos abordan desde distintos ángulos esta afección que conlleva un componente crónico inflamatorio y se caracteriza por el desequilibrio en el gasto energético.

 Lea más: El ruido en el trabajo aumenta el colesterol y la presión arterial

Domínguez López puntualizó que el organismo está sintonizado con el medioambiente y por ende responde a estímulos ambientales que encienden o apagan genes.

Señaló que esto también se puede traducir en síntomas y signos de una enfermedad; de esa manera los estímulos ambientales pueden ser benéficos o destructores, ya que pueden modular las características de salud, pero también las enfermedades.

A su vez, el maestro en Ciencias Alejandro Gómez Alcalá detalló que estudian la respuesta genética ante la inflamación crónica moderada presente en los obesos antes, durante y después del tratamiento (dieta y ejercicio).

Refirió que algunos hallazgos son en torno a la respuesta inflamatoria que se da en función de los ácidos grasos que se incluyen en la alimentación.

 Además: Un tratamiento adecuado del síndrome de Down garantiza buena calidad de vida

La obesidad es una enfermedad muy compleja y multifactorial, y aunque hasta el momento los hallazgos en torno a la dieta y el ejercicio son promisorios, se requiere integrar mucha información específica sobre los metabolitos y aspectos ambientales propios de las poblaciones en México.

Algunos factores que influyen en el desarrollo de la obesidad son hábitos alimentarios, sedentarismo, tabaquismo, condiciones de higiene, temperatura y altitud, entre muchos otros.

De acuerdo con los investigadores todos ellos repercuten para que en un futuro se puedan categorizar la combinación de dieta y ejercicio más adecuada para mantener la salud de los pacientes.