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  • EFE

El teleférico de La Paz acaba de inaugurar su sexta línea y proyecta ampliar su cobertura a cuatro adicionales entre 2019 y 2020, una extensión y sus inigualables vistas desde las alturas que forman parte de los atributos que han atraído a 53 países interesados en replicarlo.

El gerente general de la empresa Mi Teleférico, César Dockweiler, en una entrevista con Efe, destacó que el sistema de transporte por cable "está siendo evaluado por muchos países", como México, Estados Unidos, Chile, Colombia, Panamá o Costa Rica, entre otros.

La empresa estatal se reunió con delegaciones de estos países, que se plantean la posibilidad de replicar la experiencia de Bolivia. Para Dockweiler el teleférico es un sistema que "todavía es nuevo para el mundo", pero que al mismo tiempo tiene la potencialidad de "que puede ser incorporado en otras ciudades".

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Aunque otras ciudades de Bolivia también lo tienen, el más emblemático es el que une La Paz, en la ladera de una montaña en plenos Andes, y la ciudad vecina de El Alto, en el altiplano, que juntan superan el millón y medio de habitantes.

Quien lo aborda es capaz de descubrir los secretos de La Paz y El Alto, un contraste entre el enjambre de calles empinadas casi inaccesibles en la primera frente a las rectas avenidas dibujadas con tiralíneas en el llano de su vecina.

Barrancos profundos, mercados multicolores, canchas de fútbol o avenidas presas de la congestión diaria del tráfico, toda una aventura visual.

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El sistema es capaz de acercar a sus pasajeros a los Andes, para después descender hasta el corazón de La Paz esquivando elevados edificios y atravesando incluso por encima de un par de cementerios, hasta finalizar en las zonas que poseen un subclima más templado y que da la posibilidad de hacer el camino de regreso de los 3,280 metros de altitud hasta los 4,150 en solo minutos.

El Ejecutivo boliviano refirió que la empresa hizo una valoración de las ventajas del modelo en relación a otros de transporte masivo, como los metros o los buses, y considera que los aventaja, máxime en la complicada orografía de la capital administrativa de Bolivia.

El gerente sostuvo que uno de los puntos a favor es el que denominó como una cuidadosa "acupuntura urbana", al comparar el trabajo de ubicación de las torres que enlazan el cable con las agujas que se colocan en esa técnica, lo que permite adaptar el sistema "a las condiciones de la ciudad".

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Además, resaltó otros aspectos favorables como la vista panorámica, con el imponente Illimani de fondo, un pico nevado de casi 6,500 metros.

La eficiencia de uso de energía eléctrica, por la cantidad de pasajeros que traslada, su transcurrir silencioso y su bajo costo de operación suman también a su favor.

"Una de las cualidades del teleférico y que llama la atención ha sido su autosostenibilidad (...), no hay ningún tipo de subvención", señaló Dockweiler sobre esta apuestas personal del presidente boliviano Evo Morales.

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La tarifa del servicio es de 0.43 centavos de dólar, por un tramo que abarque de dos a cinco estaciones.

Lo que explica el bajo costo de la tarifa, con descuento cuando se enlaza con otra línea en una misma estación, es el apenas consumo de electricidad que requiere para su funcionamiento, indicó.

El teleférico boliviano consiguió una marca mundial en 2015 cuando contaba con 10 kilómetros de longitud por los tres ramales con los que operaba, el rojo, amarillo y verde. Otra la logró hace unos meses cuando una de sus líneas trasladó 84,000 usuarios en un día. Desde que comenzó esta apuesta por las alturas, el número de pasajeros supera los cien millones.

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Dockweiler apuntó que en 2019 "se consolidará ese récord, 31 kilómetros de teleféricos", año en el que se tiene previsto incorporar al menos cuatro líneas adicionales a las seis ya existentes.

La proyección es que con las diez líneas se tendrá la capacidad de trasladar hasta 64,000 pasajeros por hora, si se toma como referente al cien por cien de su capacidad y la utilización de sus dos sentidos.

Actualmente, las seis líneas que funcionan han conformado un extenso circuito de 21 kilómetros y operan al 45% de su capacidad Este pasado sábado se inauguró la línea blanca, con un ramal considerado uno de los más representativos de toda la red, que incluye un museo e incluso, paradójicamente, una estación "subterránea" debajo una gran plaza.