• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Cuando vemos en las redes sociales que circulan fotos íntimas de una persona, eso quiere decir que alguien ha sido víctima del sexting, es decir una exposición no autorizada de sus fotos o videos privados.

Sí, hablamos de esas imágenes o videos que alguna vez miraste, reaccionaste, comentaste y hasta compartiste con tus amigos, pero que nunca denunciaste.

Esta práctica no tiene límites en cuanto a la edad o sexo de sus ejecutores.

Según especialistas, mujeres y varones de todas las edades han llegado a consultas buscando ayuda, porque al ser expuestos ante una sociedad como la actual, desarrollan un coctel de emociones demasiado peligroso para su bienestar, tanto físico como mental.

El sexting consiste en divulgar fotos íntimas, pero una vez enviadas, el propietario pierde el control de las imágenes. AFP/END

A mediados del año pasado, en Rivas, este tema sonó bastante entre la población, pues se presentaron diversos casos en los cuales se difundieron en redes sociales fotos íntimas de varias mujeres.

Algunas de las víctimas del sexting aseguraron, bajo la condición de anonimato, que a raíz de la difusión de las imágenes entraron en depresión.

Una de las jóvenes involucradas comentó que sentía el temor de ser despedida de su trabajo o de recibir rechazo de sus seres queridos.

La persona afectada puede verse tan mal emocionalmente que puede recurrir a un suicidio, según lo explica la psicóloga consultada, Jeanine Lasso.

Para la doctora en Psicología Clínica, una de las peores consecuencias que puede provocar la revelación de fotos íntimas o videos es el ciberacoso.

Esto puede derivar, según la especialista, en que la persona afectada tenga miedo de salir de su zona de confort, miedo de socializar, pierda el apetito e incluso, que pase a un estado depresivo que la podría llevar hasta al suicidio.

La psicóloga aseguró que, en su experiencia clínica, ha recibido en su consultorio no solo a adolescentes, sino también a mujeres adultas y a varones.

“Estos casos son frecuentes, la mayoría de adolescentes son llevadas por sus padres, porque estas no quieren hablar de la situación, así que los padres son los que buscan la ayuda”, explica.

La experta pidió buscar ayuda especializada a las personas que son afectadas por el sexting, ya sea por acoso o amenazas, y que están en estado depresivo o con pensamientos suicidas.

Consejos para no ser víctima del sexting. Gerald Campos/END

Una víctima en Carazo

Una víctima de esta práctica es Josué (nombre ficticio), un joven universitario de Carazo, quien se enteró por una amiga de que su video sexual estaba circulando por las redes sociales.

Al enterarse que el video se había vuelto viral en su zona y que, además, salía su rostro por 15 segundos, Josué sintió mucha vulnerabilidad, enojo y desprecio hacia él.

El afectado, en ese momento, no pensó en denunciar a su victimario, porque imaginó que, si lo hacía, el problema se volvería más grande y él quería ocultar lo ocurrido.

Josué da un consejo a todas las personas que están pasando por lo mismo que él pasó.

“Que hayan expuesto sus fotos o videos íntimos no tiene por qué hacerlos sentir menos ¿Quién no ha hecho eso? ¿Quién no se ha tomado fotos eróticas para mandárselas a alguien que les atrae? No se dejen llevar por los comentarios hirientes de las personas, no dejen perder su vida. Demuestren que pueden llegar a ser exitosos. Tengan actitud y carácter”, dijo.

¿Este delito es penado por la ley?

Francys Valdivia Machado, Directora Jurídica del Despacho Ortega Valdivia y Asociados, asegura que “este tipo de acciones de divulgaciones sin autorización de imágenes de mujeres, (hombres) y adolescentes con contenido sexual a través de redes sociales es un delito conocido como propalación”.

La abogada también comentó que la propalación no solo se da por publicar fotos eróticas de tu pareja o expareja, sino también que ocurre al divulgar fotos de cualquier persona, ya sea amigos o amigas en situaciones que dañen su dignidad y reputación.

Los efectos del sexting son muy malos para las víctimas. AFP/END

La pena para este delito es de 2 a 4 años de cárcel.

La experta en la materia aseguró que este delito va en incremento y que muchas veces no es denunciado por vergüenza o por desconocimiento de la ley.

Otras vías

Jordy Steeven Juárez Alegría, estudiante de Derecho de la UCA, aseguró que, ante toda esta revolución de exposición de material íntimo, también existen otras vías que pueden usarse para frenar los daños.

El joven comentó que para el derecho existen diversas fuentes que se encargan de la resolución de conflictos.

Las situaciones antes mencionadas pueden encajar en los delitos de difusión de pornografía infantil o el delito de daños y perjuicios, ambos penados por el Código Penal.

La pena para el delito de difusión de pornografía infantil es de 5 a 7 años de prisión y de 150 a 500 días multa.

Juárez Alegría explicó que en el caso de daños y perjuicios, por sí solo, no incurre en prisión, pero sí en una indemnización, es decir un pago por los daños provocados.

Lo ocurrido durante la crisis

Durante los momentos más duros de la crisis en Nicaragua, en las redes sociales muchos usuarios divulgaron fotos íntimas de diversas personas.

En las redes sociales le llaman “pack” al conjunto de fotos que expone a una persona en una situación íntima: ropa interior o teniendo relaciones sexuales, por ejemplo.

Pese a que muchos usuarios de las redes sociales criticaron ese tipo de acciones, otros continuaron haciendo público el “pack” de manifestantes opositores o de simpatizantes del gobierno.