• Fráncfort, Alemania |
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Miles de ecologistas desfilaron el sábado en Fráncfort para expresar su rechazo al reputado Salón del Automóvil alemán.

Entre 15.000 y 25.000 manifestantes, según la policía y los organizadores, reclamaron una "revolución de los transportes", punto culminante de esta protesta de una magnitud inédita.

La mayoría de ellos llegaron al recinto en bicicleta desde varias ciudades de la región, utilizando dos tramos de autopistas cerradas para la ocasión.

"El salón del automóvil representa el siglo pasado", explicó a la AFP Christoph Bautz, director del grupo Campact, que coorganizó la manifestación. "Queremos que el futuro sea de los autobuses, los trenes y las bicicletas. ¡No queremos más camionetas grandes y coches que consumen mucho!".

En Europa se propagan como un reguero de pólvora iniciativas como la del colectivo "Fridays for Future". AFP/END

"Queremos una revolución de los modos de transporte", reclamó Tina Velo (bajo seudónimo), portavoz del colectivo "Sand im Getriebe" que para el domingo ha convocado el bloqueo de la feria.

Tina Velo representa al brazo más radical del movimiento ecologista alemán, los dispuestos a emprender acciones ilegales para atraer la atención.

Esta combinación de acciones legales e ilegales es el modo de proceder del movimiento de defensa del clima, en pleno auge en Europa y que ahora ataca a una industria intocable durante mucho tiempo debido a su importancia para la economía alemana.

El sector se ha debilitado desde el estallido en 2015 del escándalo de los motores diésel de Volkswagen, equipados con un programa que falseaba las mediciones de contaminación.

Movilización ecologista

Los temas relacionados con el cambio climático suscitan gran interés entre la opinión pública y los ecologistas aprovechan el viento a favor.

El martes, nada más abrir las puertas a la prensa, comenzaron las iniciativas de protesta en el Salón de Fráncfort. Unos veinte activistas de Greenpeace, vestidos con chaquetas verdes, inflaron un globo negro gigante con la inscripción "CO2".

"La industria automovilística sigue sin entender la crisis del clima. En vez de aplaudir aquí los SUV (4x4) que consumen mucho carburante, los constructores deben acabar con estos tanques de asalto urbanos y con los motores de combustión", ha declarado a la AFP Benjamin Stephan, activista de la oenegé.

"Queremos que el futuro sea de los autobuses, los trenes y las bicicletas. AFP/END

El grupo también se manifestó el jueves en el estand de Volkswagen y de BMW durante una visita de la canciller alemana Angela Merkel a la feria. Varios manifestantes se encaramaron a vehículos SUV y desplegaron pancartas en las que se leía "Asesinos del clima".

En Alemania se han alzado voces pidiendo la prohibición de estos vehículos en el centro de las ciudades después de que uno de ellos matara a cuatro peatones en una acera la semana pasada.

"Hay que dejar la gasolina y el diésel, abandonar el motor de combustión y reducir el número de coches", enumera Neubauer.

"Abandonar el coche"

En Europa se propagan como un reguero de pólvora iniciativas como la del colectivo "Fridays for Future" (los Viernes para el Futuro) y la red europea Extinction Rebellion (Rebelión contra la Extinción). Suelen bloquear por un tiempo un lugar. En Alemania el grupo "Ende Gelände" logró en junio ocupar y obligar a cerrar temporalmente una mina de carbón.

"La industria del automóvil se encuentra bajo presión, ya no tiene el apoyo de la sociedad como hace años", concluye Tina Velo.