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Un impresionante desfile militar, un extenuante mensaje presidencial bajo un solazo de pesadilla y un conciliador discurso de reconocimiento histórico a los papeles de generales retirados y ex presidentes que han apoyado al Ejército de Nicaragua desde su fundación en 1979, fueron los elementos más destacados del evento en que las fuerzas castrenses nicaragüenses celebraron su XXX Aniversario de constitución.

El acto, realizado en la Plaza de la Fe Juan Pablo II, fue presidido por el mandatario nicaragüense Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de la Presidencia de la República. A ambos lados del sitio de primera fila donde estaba Ortega y la Primera Dama se ubicaron los generales de la jefatura militar, miembros de los poderes del Estado, Policía Nacional y jefes de dependencias gubernamentales.

Un caso que llamó la atención es que el jefe del Estado Mayor General, general Julio César Avilés, supuesto a ser el próximo jefe de las Fuerzas Armadas, fue ubicado más cercano al comandante en jefe y al presidente de la República, mientras que el Inspector General Ramón Calderón Vindell, fue ubicado más distante del sitio presidencial.

Además, participaron como invitados en la primera fila de la tarima principal los generales retirados y ex comandantes en jefe del Ejército, Joaquín Cuadra Lacayo y Javier Carrión McDonough, que fueron ubicados muy cercanos al ex presidente Arnoldo Alemán. En ese sitio debía estar también el primer jefe del Ejército y también general en retiro Humberto Ortega, pero a pesar de haber sido invitado, no asistió al evento.

Soldados amigos

Cerca de ellos estaba el cardenal Miguel Obando y Bravo, quien bendijo el evento y oró por las fuerzas castrenses. “En todo militar hemos de ver a un amigo del pueblo, a un defensor de la sociedad, a un héroe en potencia dispuesto a dar la vida para proteger al resto de sus hermanos nicaragüenses”, dijo el prelado, a quien el presidente Ortega llamó ayer “el comandante Obando”, recordando cómo lo bautizó en algún momento Carlos Fonseca.

La jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, entregó un reconocimiento al comandante en jefe del Ejército de Nicaragua, general de Ejército Moisés Omar Hallesleven Acevedo. El presidente Ortega otorgó la Medalla Defensor de la Soberanía Nacional en el Grado de Oro.

Discurso incluyente

En su discurso principal, el general Halleslevens anunció el rompimiento tradicional de la lectura pormenorizada de logros y avances de la institución entre 2008 y 2009, pero en resumen destacó los esfuerzos del cuerpo armado en profesionalizarse y atender las necesidades de la población en situaciones de riesgos y desastres, así como su liderazgo a nivel regional en la lucha contra el crimen organizado y las mafias internacionales.

Sin olvidar mencionar el origen guerrillero del Ejército en la lucha insurreccional que encabezó el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, contra la dictadura somocista y el contexto histórico de la creación de la institución armada, Halleslevens agradeció el papel y apoyo que en su momento ha brindado Daniel Ortega como presidente del país en dos períodos, así como las relaciones cordiales y respaldo de los ex mandatarios Violeta Barios de Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.

Del mismo modo agradeció a los generales en retiro Joaquín Cuadra, Javier Carrión y Humberto Ortega, quien no fue mencionado en ningún momento por el Presidente de la República en su intervención.

En el acto fueron ascendidos cuatro nuevos generales de Brigada y más de 25 nuevos altos mandos en diversos rangos.

Buen desfile

El presidente Ortega pronunció un extenso discurso de más de 50 minutos, en el repasó la fundación del Ejército, sus orígenes ideológicos y el contexto histórico del país en distintas épocas, así como su visión de eventos internacionales que a su criterio atañen a la seguridad del país y de la región, como la instalación de las bases militares estadounidenses en Colombia y la situación del ejército en Honduras después del golpe militar al ex presidente Manuel Zelaya.

Luego del discurso presidencial, los militares nicaragüenses entonaron el nuevo himno del Ejército e inició un impresionante desfile de tropas nacionales y extranjeras ante representaciones militares de Estados Unidos, Taiwan, Venezuela, Cuba, México, Ecuador, Chile, Guatemala y El Salvador.

De acuerdo con la Oficina de Relaciones Públicas del Ejército, más de 5 mil efectivos uniformados desfilaron en bloques representativos de diferentes especialidades militares, así como oficiales retirados uniformados con el antiguo traje de campaña del Ejército, estudiantes del colegio Latinoamericano, bomberos, productores montados, tropas especiales de la Policía Nacional, cadetes de la Academia Militar y distintos medios y armamentos móviles de infantería, artillería, Fuerza Aérea y Naval.