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  • EEUU / EFE

La carrera hacia los Óscar está más abierta que nunca después de la insólita 65 edición de los Globos de Oro que, además de austera y carente de estrellas, no dejó un claro vencedor entre los principales nominados.

Hollywood ya tiene la vista puesta en los ansiados Óscar aunque, en esta ocasión, la peculiar 65 edición de los Globos de Oro no haya dejado muy claro cuáles son las películas que dominarán la lista de nominaciones que la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de EE.UU. dará a conocer el próximo 22 de enero.

Hasta entonces, todo son elucubraciones.

Especialmente porque, de los Globos de Oro de este año, víctimas de la huelga de los guionistas de cine y televisión que obligó a enlatarlos en formato de rueda de prensa, podría salir el guión de una película de enredo, pero no las claves para los premios más importantes de la industria cinematográfica.

En esta edición de los Globos de Oro, en la que los encargados de abrir los sobres no fueron actores de lujo sino presentadores de programas del corazón, ningún filme se llevó a casa más de un par de estatuillas.

La cinta inglesa "Atonement", de Joe Wright, que partía como la favorita con siete nominaciones y que ya se veía dominando también la lista de candidatos a los Óscar, defraudó al quedarse tan solo con dos, aunque una fuera el galardón más preciado de los Globos de Oro, el de mejor película dramática.

Falta ver ahora si la película, que también logró el de mejor banda sonora, resucita en la carrera hacia el Óscar, aunque el hecho de perder el resto de galardones a los que optaba -todos de primera línea- no puede jugar mucho a su favor.

Los filmes "No country for old men", de los hermanos Ethan y Joel Coen, y "The diving bell and the butterfly", de Julian Schnabel, recogieron algunos de esos importantes premios, como el de mejor guión original y mejor dirección, respectivamente.

La incógnita es saber si Schnabel, de quien no se había hablado en una lucha en la que parecían tener más que decir los hermanos Coen, Tim Burton, con "Sweeney Todd", o Ridley Scott con "American Gangster", es un firme candidato a estar en los Óscar, donde, como en los Globos, optaría al premio a mejor película extranjera.

La cinta de los hermanos Coen se quedó así mismo con dos estatuillas, aunque los críticos le vaticinaban una importante ventaja sobre el resto.

La sexta colaboración entre Tim Burton y Johnny Depp, "Sweeney Todd", también puede estar muy presente en los Óscar, después de conseguir el reconocimiento a mejor película musical y al mejor actor de comedia para Depp, que podría figurar entre los actores nominados en los Óscar.

En esa categoría muchos sitúan ya a Daniel Day-Lewis, que también se alzó con el premio a mejor actor dramático por su papel en "There will be blood", el esperado regreso de Paul Thomas Anderson a la gran pantalla y que, pese a haber conseguido solo un Globo podría acariciar varios Óscar.

Parece que el desenlace de los apartados de actor y actriz de reparto no sorprendió a nadie y ya se da por sentado que el español Javier Bardem, gracias a su interpretación de sangriento asesino bajo las órdenes de los Coen, figurará entre los nominados a las estatuillas más codiciadas de Hollywood.

La misma suerte parece correr la australiana Cate Blanchett por su papel de joven Bob Dylan en "I'm not there".

Julie Christie es otro de los nombres que se prevén claves en las nominaciones de los Óscar por su trabajo en la primera película dirigida por la canadiense Sarah Polley, "Away from her", con el que ganó el Globo de Oro.

Queda ver ahora, además de si la huelga de guionistas afecta de alguna manera a los Óscar, como muchos prevén, si la lista de candidatos la completan otros nombres de los habituales y ya oscarizados como George Clooney por "Michael Clayton", Denzel Washington por "American Gangster" o Angelina Jolie por "A mighty heart". EFE

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