•   William C. Mann  |
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Los gobernantes autoritarios en el mundo están violando los derechos humanos y saliéndose con la suya principalmente debido a que las democracias en Estados Unidos, Europa y otras naciones aceptan sus afirmaciones de que la mera celebración de elecciones los convierten en democráticos, denuncia Human Rights Watch en su informe anual.

Al no exigir que los trasgresores respeten los derechos civiles y políticos de sus ciudadanos y otros requisitos de una democracia verdadera, las democracias occidentales corren el riesgo de socavar los derechos humanos en otras latitudes, dijo la organización internacional.

''Déspotas disfrazados de demócratas'':
De todos modos Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW, escribió en un pasaje del informe titulado ''Déspotas disfrazados de demócratas'': ''Es una señal de esperanza que aun los dictadores han llegado a creer que el camino a la legitimidad requiere credenciales democráticas''.

Entre los países que considera violatorios de los derechos humanos se encuentran Colombia y Cuba.

Entre los peores trasgresores en el 2007 el informe menciona a Kenia, Pakistán, Bahrein, Jordania, Nigeria, Rusia y Tailandia.

Luego cita a Chad, Colombia, Congo, Etiopía, Eritrea, Libia, Irán, Corea del Norte, Arabia Saudí y Vietnam. Menciona asimismo abusos por parte de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, junto con Pakistán, en el nombre de ''la guerra contra el terrorismo'', y a líderes de Alemania, Francia y otros países europeos por su resistencia a permitir el ingreso de Turquía en la unión.

Es el decimoctavo informe de Human Rights Watch, que resume las violaciones a los derechos humanos en más de 75 países.

''Ahora es muy fácil para los autócratas salirse con la suya con un simulacro de democracia'', dijo Roth en una declaración. ''Eso se debe a que demasiados gobiernos occidentales insisten en elecciones y nada más''.

Pero ignoran ''las cuestiones básicas de los derechos humanos que permiten funcionar a la democracia: una prensa libre, el derecho de reunión y una sociedad civil activa que pueda desafiar efectivamente al poder'', agregó.

El informe acusa específicamente en algunos casos:

* Fraude: Chad, Jordania, Kazajistán, Nigeria, Uzbekistán.

* Control de la maquinaria electoral: Azerbaiyán, Bahrein, Malasia, Tailandia, Zimbabue.

* Interferencia con los candidatos de la oposición: Bielorrusia, Cuba, Egipto, Irán, Israel en los territorios palestinos ocupados, Libia, Turkemenistán, Uganda.

* Violencia política: Cambodia, Congo, Etiopía, Líbano.

* Sofocación de la sociedad civil y la prensa: Rusia, Túnez.

* Socavamiento de la ley: China, Pakistán.