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  • AFP

La economía, de lejos la primera de las preocupaciones de los electores estadounidenses por el riesgo de recesión, se ubicó el viernes aún más en el corazón de la campaña presidencial tras las malas estadísticas sobre el empleo.

A medida que se acerca el "supermartes" 5 de febrero, cuando se pronunciarán más de 20 estados, los precandidatos hicieron referencia a esta mala noticia.

"En el mes en que el presidente Bush declara que el estado de la Unión es sólido, la economía pierde 17.000 empleos, el peor resultado en cuatro años y medio", destacó la precandidata demócrata Hillary Clinton.

Por primera vez desde 2003, la primera economía del mundo perdió empleos en enero, registrando 17.000 puestos de trabajo menos. El miércoles fueron los datos sobre crecimiento los que daban señales de debilidad, con un serio enlentecimiento en el cuarto trimestre de 2007 (0,6% anualizado tras 4,9% en el tercero).

Noticias preocupantes
Según Barack Obama, el otro precandidato demócrata, "estas noticias preocupantes" ilustran "la urgente necesidad de que el Congreso amplíe las ayudas a los desempleados en el marco de un plan de relanzamiento económico".

La mala noticia sobre empleo ocurre cuando la crisis inmobiliaria y sus consecuencias ya alimentan los temores a una recesión, delante de la guerra en Irak, que figuraba a la cabeza de las inquietudes de los estadounidenses hace unos meses. El seguro de salud y la inmigración también forman parte de los grandes temas de preocupación del país.

Hillary Clinton opinó en un comunicado que era "absolutamente esencial" incluir en el plan de relanzamiento, actualmente debatido en el Senado, "un fortalecimiento del seguro de desempleo para aquellos que pierden su trabajo".

También repitió su propuesta de autorizar ayudas para enfrentar el pago de las facturas de calefacción, cuando se dispara el precio de la energía, aprobar una moratoria de 90 días para los desalojos inmobiliarios y un congelamiento de las tasas de interés para los préstamos hipotecarios de alto riesgo ("subprime").

Plan de relanzamiento
Para enfrentar una economía vulnerable, la Cámara de Representantes aprobó el martes un plan de relanzamiento negociado con la administración Bush.

Pero el jueves el Senado propuso su propio plan y postergó hasta la próxima semana la votación sobre ese texto, a pesar de la insistencia de la administración en aprobarlo lo más rápido posible. El plan del Senado encuentra la oposición de los legisladores republicanos, que podrían hacerlo naufragar, ya que sus votos son indispensables.

La versión del Senado reduce el monto de las devoluciones de impuestos acordadas a título individual, aunque las amplía a más de 20 millones de personas más entre las categorías económicamente más pobres (desocupados, jubilados).

"Es tiempo de dar vuelta la página de la política de Bush de otorgar exoneraciones fiscales para aquellos que no las necesitan", estimó Barack Obama en un comunicado.

El viernes la agenda de los precandidatos demócratas reflejaba su intento de hacerse eco de las inquietudes de los votantes.

Obama se disponía a participar en una cumbre sobre la economía organizada en Albuquerque (Nuevo Mexico, suroeste), y Clinton se dirigía a San Diego (California, oeste) para concurrir a un mitin sobre sus "soluciones para la economía estadounidense".

El último sondeo nacional Gallup, publicado el viernes, concluye que Obama estrechó su distancia con Clinton, logrando 41% de las intenciones de voto contra 44%. La diferencia está dentro del margen de error (+/- tres puntos).

Entre los republicanos, Mitt Romney, el millonario mormón, tiene dificultades para imponerse frente al senador John McCain, pese a su imagen de empresario exitoso.

En Florida (sureste), Romney atacó a McCain cuestionando su competencia en el ámbito económico. Sin embargo, no logra convencer a los electores, quienes el martes le otorgaron 36% de los votos a McCain contra 31% de Romney en la primaria republicana en Carolina del Sur.