•   LOS ÁNGELES / EFE  |
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La cantante Jennifer López rechazó dar un concierto privado para el líder libio Muamar el Kadhafi, que estaba dispuesto a pagar hasta dos millones de dólares por la actuación de la artista, informó The Hollywood Reporter.

López se negó a participar en las fiestas de la familia Kadhafi, en las que contaban con cantantes de primer nivel internacional como Beyoncé, Mariah Carey, Nelly Furtado, Usher y el rapero 50 Cent, quienes recibieron hasta un millón de dólares por cantar para el clan del mandatario árabe.
Según la publicación estadounidense, López se habría negado a dar un concierto para Kadhafi meses atrás por la mala imagen que podría tener para su carrera y por las repercusiones políticas.

No existe confirmación oficial por parte del entorno de Jennifer López de que Gadafi hiciera una oferta a la artista neoyorquina.
Beyoncé y Nelly Furtado, que sí aceptaron la propuesta millonaria de la familia del líder libio, anunciaron esta semana su interés en que el dinero que ingresaron fuera a causas benéficas.

En el caso de Beyoncé, sus ganancias fueron a parar al fondo creado por Bill Clinton y George Bush para la reconstrucción de Haití.

Derrochan lo que no les cuesta

Según la prensa en EU, los espectáculos privados con estrellas de la música formaban parte del extravagante y derrochador estilo de vida de los hijos del líder libio, sustentado por los ingresos provenientes de los yacimientos de petróleo del país árabe.

Libia, que fue contagiada por las revueltas civiles norteafricanas que comenzaron en Túnez y que llevaron a la renuncia del presidente egipcio Hosni Mubarak, centra la atención de la comunidad internacional, que presiona cada vez más al régimen de Gadafi para que cambie de actitud ante la rebelión popular.