•   Ocotal, Nueva Segovia, Nicaragua  |
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Los casi 42,000 habitantes de la ciudad de Ocotal, que viven en más de 8,000 casas, sumada a la población flotante que entra de visita, producen cada día cerca de 70 metros cúbicos de desechos sólidos, de los cuales solo 54 son evacuados por el servicio de recolección de la municipalidad.

¿Qué ocurre con los 16 metros cúbicos restantes? Quedan arrinconados en predios baldíos, en basureros ilegales, en cauces, en alcantarillas y en hondonadas, pero al final, las escorrentías pluviales se encargan de arrastrar toda esa basura hasta los ríos cercanos.

Los torrentes afectados son el río Dipilto, que atraviesa la ciudad, y el río Coco, que pasa al sur.

Lisandro Ardón, encargado de Servicios Municipales de la Alcaldía de Ocotal, asegura que esos desechos sólidos no se recogen porque las viviendas están en sitios inaccesibles o en calles en mal estado. Se trata de barrios como el “José Santos Duarte”, situado en las márgenes del río Dipilto, y en asentamientos espontáneos de difícil acceso, explica.

Emma Salgado López, habitante del “José Santos Rodríguez”, asegura que al igual que sus vecinos, quema la basura porque vive en un sector con un camino peatonal.
 

El inmanejable plástico
Sin embargo, el panorama en algunos puntos de la ciudad hace suponer que muchos segovianos no saben qué hacer con los desechos plásticos, pues a simple vista las bolsas y las botellas se pueden ver esparcidas en los basureros improvisados, situados en el trecho de cuatro kilómetros de la Carretera Panamericana que parte la ciudad en dos.

La vía es transitada a diario por al menos 60 buses de transporte colectivo, y es común ver salir desde sus ventanillas envases y bolsas plásticas que son lanzados por los pasajeros. Y aunque el artículo 16 de la Ley General del Transporte Terrestre recomienda a los dueños de buses facilitar depósitos de basura a los usuarios de las distintas unidades, esto se ha incumplido.

El artículo 555 del Código Penal establece una pena de 10 a 30 jornadas de dos horas diarias “para quien omita colocar y mantener un recipiente adecuado para que sus usuarios depositen la basura, en vehículos del transporte público, colectivo y selectivo”, señala Antonio Arana, ambientalista y abogado que fungió como fiscal ambiental del Ministerio Público en Nueva Segovia.

¿La ley también es “desechable”?
“La misma obligación va también para las casas comerciales, supermercados y oficinas públicas, donde haya afluencia de usuarios, que tienen que ubicar recipientes para depositar la basura. Hay gente que reniega porque se los roban, los dañan, pero deben hacer el esfuerzo de sacarlos y meterlos todos los días”, añadió.

A criterio de Arana, lo que falta es autoridad para que se haga cumplir la ley.

En las áreas públicas, el peatón también bota la basura en la calle ante la ausencia de recipientes o por falta de hábitos de higiene ambiental. Al respecto, Ardón dijo que en algunas ocasiones han ubicado depósitos en las aceras, pero los moradores cercanos los repletan de basura casera. “Depositan desechos de alimentos que atraen a los animales callejeros o a personas que buscan algo en los basureros, y por eso les dan vuelta”, explica.

Un servicio estable
Según Arana, lo que salva un poco a la ciudad de Ocotal de la contaminación, es el regular servicio de recolección de basura que presta la comuna, “porque el ‘tren de aseo’ no falla en pasar (frente a los domicilios) el día de la semana que tiene estipulado”.

Ardón señala que la Alcaldía dispone de dos camiones recolectores dotados de un sistema hidráulico de compresión, lo que le facilita tragar más residuos hasta alcanzar los 15 a 18 metros cúbicos por viaje.

Un camión se encarga de cubrir el área céntrica de la ciudad, dividida en dos rutas, con tres recorridos por semana por cada ruta. Y el otro camión va a los barrios intermedios y periféricos, un día fijo en la semana. Solo los mercados son cubiertos todos los días.

El “fango” financiero
Pero el servicio de recolección de basura es financieramente insostenible. Datos de la municipalidad indican que el costo semanal por la recolección de basura es de C$80,000, con lo que se cubre el gasto de combustible, lubricantes, mantenimiento de los camiones recolectores, del vertedero y salarios de los operarios.

No obstante, por el pago del servicio de recolección que hacen los ciudadanos, la alcaldía ocotaliana solo obtiene un ingreso semanal equivalente al 16% del costo total (C$12,000 o C$13,000). El servicio se mantiene en funcionamiento subsidiado con otros impuestos municipales.

La basura es un tesoro
Se estima que el 60% de los desechos sólidos recolectados y volcados en el vertedero principal de Ocotal es materia orgánica, pero hasta ahora no existe ningún plan para la elaboración de humus o abono orgánico. De acuerdo con datos del área de Servicios Municipales de la Alcaldía, solo los residuos del Rastro Público se convierten en fertilizantes para las plantas del parque y el ornato público.

En el vertedero a cielo abierto, la comuna no aplica ningún método de clasificación de la basura. Según los técnicos de la institución, esto no es posible porque se requiere que la separación primero se haga en las casas, y eso significa un previo proceso educativo. También requerirían camiones acondicionados con secciones específicas para cada material. Los medios actuales son de compresión hidráulica y volquete, por lo que la basura quedaría siempre revuelta.

En el vertedero, el viento levanta el plástico y lo esparce por las propiedades vecinas, lo cual amplía la zona de contaminación.

Entre la basura, personas de escasos recursos hurgan en busca de botellas de vidrio, plástico y metales diversos, para venderlos a chatarreros y a empresas recicladoras. Según Ardón, por lo menos dos veces al mes llegan dos camiones a cargar estos desechos sólidos.

El valor de una carga de plástico llega hasta C$14,000; mientras la de vidrio alcanza los C$18,000.
Ardón anunció que el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal, Inifom, proyecta la creación de un centro de acopio nacional de material reciclable que estaría ubicado en Tipitapa, Managua, denominado “La basura es un tesoro”. Cada una de las municipalidades aportaría sus desechos reciclables, y una vez comercializados, se les devolvería la basura, pero convertida en dinero.

Ubicación de Ocotal
La ciudad Ocotal está situada a 226 kilómetros al norte de Managua sobre la Carretera Panamericana. Es la cabecera de Nueva Segovia. Cuenta con 32 barrios y 41,875 habitantes que viven en más 8,000 viviendas, asentadas en unos 10 km cuadrados. El municipio tiene una extensión de 54.9 km cuadrados.