•   EL VIEJO, CHINANDEGA  |
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Debido a su extensión de 1,274 kilómetros cuadrados, el problema de la basura en el municipio chinandegano de El Viejo, conformado por 38 barrios, repartos y colonias, que aglomeran a 95,873 habitantes, es complejo, y afecta el potencial turístico reflejado en bellas playas, en la Basílica Menor o Santuario Nacional Mariano, en el Golfo de Fonseca, y en las reservas forestales de Padre Ramos y del volcán Cosigüina.  

Ubicado a 43 metros sobre el nivel del mar, a 136 kilómetros al Occidente de Managua, el municipio de El Viejo, que limita al norte con el Puerto de Potosí, al sur con los municipios de Chinandega y El Realejo, al este con el municipio de Puerto Morazán y al oeste con el océano Pacífico, produce diariamente 38 mil kilogramos (194 metros cúbicos) de basura.  

Un diagnóstico elaborado por el organismo “África 70”, que ejecuta con financiamiento de la Unión Europea el proyecto “Manejo integral de desechos sólidos urbanos y saneamiento ambiental en cuatro municipios de Nicaragua y Guatemala”, que durará cuatro años, detalla esa producción diaria de basura de la siguiente manera: el sector doméstico 137.16 metros cúbicos; barrido de calles 2.89 metros cúbicos; limpieza del cementerio 0.39 metros cúbicos.

Este municipio genera diariamente 21,022.59 kilogramos de residuos orgánicos y 7,077.53 kilogramos de residuos inorgánicos, solo provenientes de los hogares, sin incluir los desechos sólidos generados por otras fuentes.  
 

64% se recolecta
El diagnóstico refleja que en la oficina de Servicios Municipales laboran 28 personas, entre ellos seis choferes y 18 operarios, con dos camiones propiedad de la comuna y dos tractores alquilados, y que recolectan 84 metros cúbicos de residuos sólidos, los cuales son llevados al basurero municipal, lo que representa el 64% de acopio. 47.57 metros cúbicos no son recolectados.  

El análisis determina que 31 de los 38 barrios, repartos y colonias del área urbana, son cubiertos dos veces por semana con el servicio de recolección de basura. A las colonias Bello Amanecer, Combatientes Históricos, Divino Niño, El Calvario, Los Cheros y Los Maestros, no llega el tren de aseo.

Esa labor es desarrollada durante seis horas diarias, y un promedio recorrido de 47.78 km semanalmente. Cada dos meses la comuna da mantenimiento a los equipos, y el cambio de llantas cuando lo ameritan. El servicio de recolección se hace de 6 a 11 de la mañana y de 1:30 a 5 de la tarde.

El 72% de los habitantes de El Viejo, valoran de muy limpio su barrio, y el 44% considera que la comuna hace buen manejo de los residuos. No obstante, los usuarios insatisfechos consideran que deben mejorar el cumplimiento del horario del tren de aseo, y que el personal debe tener mejores relaciones humanas y llevarse todos los residuos sin dejarlos tirados en las calles.
 

Barrido de calles
Un total de 20 trabajadores, el 90% mujeres, limpian de 4 a 10 de la mañana de lunes a sábado un total de 240 cuadras adoquinadas, de las 400 que existen en la ciudad de El Viejo, representando una cobertura de 65.3%.

Cada trabajador limpia 12 cuadras, 1,200 metros lineales por día, en ambas cunetas. Actualmente son cubiertos los barrios El Calvario, Hermanos Real, La Parroquia, “Vílchez y Rodríguez”, “Julio Pomares”, “Pablo Manrique Arteaga”, “Fernando Oviedo”, Aurelio Carrasco y las colonias “Nidia Espinales”, San Jerónimo y “Narciso Zepeda”. No están incluidas las zonas periféricas.

El diagnóstico manifiesta que tras concluir el barrido de las calles, los trabajadores acumulan basura sobre las cunetas, lo que dificulta el trabajo del tren de aseo y desluce la ciudad.

En un recorrido realizado por EL NUEVO DIARIO en varios barrios de la ciudad de El Viejo, constatamos que muchos pobladores como doña Teófila Mejía, de la Colonia Oviedo, acostumbran barrer las calles, para mantener limpia su cuadra, aunque se quejan porque personas inescrupulosas lanzan desechos, sin importarles la contaminación.

Además, se mostraron en desacuerdo porque los trabajadores de recolección no levantan las ramas de árboles que son podados, lo cual genera insalubridad, sobre todo durante el invierno.  
 

25 basureros clandestinos
Los ríos Chiquito y El Viejo --este último que atraviesa la ciudad del mismo nombre-- dejaron de ser un atractivo turístico, debido a su alta contaminación con desechos sólidos y aguas negras, provenientes de lagunas sépticas.  

A escasos metros del puente El Limón, a dos cuadras del centro de la ciudad, una ciudadana reveló que cuando era niña, el agua del río era cristalina, y era visitado por muchas personas.

La pobladora, que solicitó el anonimato, afirmó que trabajadores de la alcaldía tiran desechos al río El Viejo, por no llevarlos al vertedero municipal. Mostró un chorro cristalino permanente que, según ella, baja del altar mayor de la Virgen del Trono, en la Basílica Menor de El Viejo, y le atribuyen sanación, pero lastimosamente está en medio de la inmundicia, y la comuna no hace nada por rescatarlo como sitio turístico.

Un trabajador del tren de aseo, que también pidió no revelar su identidad, afirmó que el Minsa y la alcaldía deben aplicar sanciones, porque de lo contrario, la ciudad seguirá sucia.

En similares términos se pronunció Carlos Alberto Martínez, inspector de una cooperativa de buses Chinandega-El Viejo, quien aseguró que en varios puntos de esta ciudad hay rótulos alusivos a no lanzar basura en las calles y en los ríos, pero “la gente no entiende, hay poca receptividad. Urge poner mano dura contra los enemigos de la limpieza”.

Dijo que algunos conductores de buses tienen orientado, por parte del Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, ubicar bolsas en las unidades para el depósito de los desechos, pero de nada sirve porque los pasajeros los lanzan a las calles y a las carreteras.

De acuerdo con “África 70”, en el municipio de El Viejo existen al menos 25 basureros clandestinos fomentados por personas que a bordo de vehículos tiran en esos lugares los desechos, sobre todo durante la noche y la madrugada.

Azucena García, Alcaldesa de El Viejo, expresó que desde la escuela y los hogares hay que crear valores en la niñez para mantener limpia la ciudad, porque mientras no haya cambio de actitud, no basta con la existencia de una solvente flota vehicular para recolectar los desechos sólidos.

“La población en general debe hacer esfuerzos por mantener limpia la ciudad. Esa responsabilidad no es meramente de la alcaldía, sino de toda la gente. Es una responsabilidad compartida”, afirmó la funcionaria, quien expresó que cubren la mayoría de los barrios con el tren de aseo, incluidas varias colonias como la “Evert Mendoza”, ubicada en las cercanías del Ingenio Monte Rosa.

García indicó que la mayor parte de la población no paga los C$10 mensuales por la recolección de basura, por lo que subsidian ese servicio, tomando en cuenta la pobreza.

Argumentó que no aplican multas contra personas que ensucian porque son demasiado pobres, y si no tienen capacidad para pagar los C$10 mensuales por el servicio de tren de aseo, mucho menos tendrán para cancelar una sanción de C$500.

Insistió en que se debe sensibilizar a la población con apoyo de las diferentes instituciones y organismos.