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El municipio de Diriamba produce 18 toneladas de basura diariamente, lo que representa unos C$1.3 millones en recolección, según un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua, pero dada la cantidad de desechos y la falta de pago de los usuarios por el servicio, la comuna no tiene capacidad para garantizar la limpieza.

Según el alcalde del municipio, Bismarck Pérez, la cultura del no pago solo permite recolectar C$200,000.

“Estamos proponiendo establecer tarifas diferenciadas, con el propósito de lograr un punto de equilibrio entre ingresos y egresos, ya que desde el punto de vista económico, la basura está subsidiada por el presupuesto de la municipalidad en un 95%, afirmó.

Botaderos ilegales

El alcalde Pérez señaló, además, que los botaderos clandestinos --que son más de 16 en diferentes sitios de la ciudad y en las comunidades rurales-- son parte de las preocupaciones que tienen como gobierno local, ya que no cuentan con los equipos que les permitan mantener limpio el municipio.

Agregó que por la saturación de basura en el vertedero ubicado detrás del Cementerio Municipal, se construyó el vertedero de San Carlos, ubicado a cinco kilómetros del centro de la ciudad, pero aun así la gente bota la basura en las calles y caminos, después que pasan los camiones, y comienzan a convertirse en basureros clandestinos. Entre ellos se pueden mencionar: el campo Santa Cecilia, San Ramón, “Roberto Clemente”, “Carlos Méndez”, Las Guabas, El Hoyo, El Tamarindo y Las Playas.

Emilio Monedita, responsable de Servicios Municipales de la Alcaldía de Diriamba, dijo que del total de botaderos ilegales solo han podido eliminar el 40%.

Proyecto de clasificación

Con el objetivo de implementar una gestión integral de tratamiento de los residuos sólidos que genera Diriamba, el citado funcionario mencionó que ya se construyó un área de clasificación de basura, para su posterior aprovechamiento en la producción de abono orgánico y reciclaje de productos plásticos, vidrio, papel, tela y hierro.

El alcalde Pérez aseguró que la basura se convirtió en un problema de salud pública en Diriamba, y el Minsa tiene que trabajar con la Alcaldía fuertemente, porque los basureros son criaderos de vectores y de bacterias, además que afecta el medio ambiente, y en época lluviosa los desechos son arrastrados por las corrientes, contaminando los ríos y el mar de la costa del Pacífico”.

Añadió que como respuesta a la grave situación que tienen con el manejo de la basura, están trabajando a paso acelerado en el mantenimiento de la infraestructura vial, drenajes pluviales de 120 cajas recolectoras de agua de lluvia y 45 cubas de infiltraciones, entre otras obras, en lugares donde la basura se acumula, para evitar inundaciones en la ciudad, tal como ha ocurrido en los últimos dos inviernos.

La basura en el mercado

Según Carlos Fuentes, miembro del Organismo de Protección a los Ecosistemas Municipales, en el mercado municipal de Diriamba se colocó permanentemente un contenedor de basura, el cual dos veces por semana es trasladado hacia el vertedero San Carlos, para descargar los desperdicios, pero tanto los comerciantes como los clientes tiran la basura por todos lados.

Diario, ese centro de compras produce 10 metros cúbicos de desechos, apuntó Fuentes.

Los usuarios también tienen su lista de quejas sobre el servicio de recolección que presta la comuna.

Por ejemplo, Marcela Toruño, habitante del barrio “Carlos Núñez”, reclama que los camiones recolectores no cubren la totalidad de los barrios ni cumplen el horario establecido.

Agregó que pasan a diferentes horas, y como los ciudadanos sacan la basura a una hora habitual, con frecuencia los perros que deambulan por las calles rasgan las bolsas y los desperdicios terminan esparcidos en las aceras.