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Los pobladores de los barrios Villa Vallarta, La Primavera y su anexo, irónicamente cuentan con calles revestidas, pero basta mirar el cauce para darse cuenta de que todo es apariencia. Las cárcavas en las paredes del canal, en la base de los puentes, las escorrentías permanentes de aguas residuales y los desechos, son aspectos que se pueden apreciar como parte de los efectos de las lluvias.
Hace un año, la Alcaldía de Managua inauguró un muro de gaviones, y desde entonces, debido a los trabajos, en uno de los tramos del cauce quedó de manera permanente una laguna de aguas residuales donde se acumula basura.
Los habitantes de las orillas del cauce, quienes han perdido parte de sus patios por las corrientes, conviven con el foco de contaminación que los mantiene en riesgo constante de contraer enfermedades.

Las aguas pluviales que bajan por el cauce de La Primavera amenazan a los vecinos de cinco barrios, tras la destrucción de un muro de gaviones recién construido. A ese peligro se suman los focos de contaminación, que se han propagado al estancarse las corrientes permanentes de aguas residuales.

En 2011, la comuna capitalina construyó un muro de gaviones en una de las paredes del cauce, en el tramo que se ubica entre el Anexo de La Primavera y Villa Vallarta, sin embargo, las últimas lluvias del año pasado y las primeras del presente invierno, dieron al traste con gran parte de la obra.

Ahora, al no existir un revestimiento seguro, los muros y los patios del vecindario han ido desapareciendo en sus orillas.

El año pasado, los vecinos de Villa Vallarta se quejaron de que los trabajos que hacían los obreros de la comuna en ese cauce, estancaban las aguas, y se tenía que utilizar una bomba “achicadora” para poder seguir con la ejecución de la obra, que costó 4 millones 181 mil 509 córdobas.

El muro de 1,088 metros cuadrados, además de proteger de inundaciones y derrumbes a la población de Villa Vallarta y Anexo a la Primavera, también debía resguardar de los peligros a las recién construidas casas de interés social situadas en la cercana Villa 31 Aniversario, donde habitan decenas de familias que fueron reubicadas de puntos críticos o estuvieron en albergues.

Vecinos lo advirtieron

Precisamente, en el Plan de Inversión Anual, PIA, del año pasado, se detalló que la obra se ejecutaría en la parte oeste del cauce para beneficiar a las nuevas viviendas. Sin embargo, algunos pobladores se quejaron entonces de que al estar revestido solo de un lado, las escorrentías socavarían sus terrenos y así sucedió.

En lugar de reubicarlos, la comuna calmó a los quejosos con la construcción de casas. Algunos, sin embargo, quedaron siempre en las zonas de riesgo, y los terrenos que ya no serían habitables ahora son usados como basureros por los pobladores.

Con los trabajos, las autoridades de la municipalidad pretendían mitigar la afectación de aquellos que viven en la periferia del cauce, pues las corrientes, al salirse de su caudal, estaban erosionando los terrenos adyacentes. Según el plan, los beneficiarios con la obra iban a ser 600 personas.

Puente socavado

A pesar de los trabajos, ahora el puente que une los dos barrios tiene sus bases socavadas, y la parte final del cauce ha quedado a merced de las aguas.

En este mismo cauce, en 2005, las lluvias causaron estragos. Entre daños y reparaciones, la comuna había estimado que las pérdidas ascendían a C$1.9 millones.

En 2008, el cauce se desbordó con tal intensidad, que además de anegaciones, las familias afectadas perdieron todos sus enseres por la fuerza con la que el agua ingresó a sus viviendas.

En ese momento los afectados acusaron a las autoridades municipales de haber contribuido al desastre, pues las obras no eran más que la construcción de un bordillo de concreto que sucumbió con las fuertes escorrentías.

Cauce se llena demasiado

Esperanza Brenes, quien habita cerca del cauce, se salvó por poco de las inundaciones. Su casa está en una parte apenas más alta que la de sus vecinos. Al hablar del cauce lo primero que dice es: “Se llena demasiado”.

Aseguró que las aguas han ensanchado el cauce. “Todo eso que ve se ha socavado. Ya hay casas sin patios, los de la alcaldía no han venido; solo cuando hicieron el muro, pero (la construcción) no fue en todo (el trayecto), solo en ciertas partes, ahí donde están esas ‘casas para el pueblo’, después no siguieron”, explicó Brenes, quien insistió en que la corriente que pasa es fuerte.

Para este año, el único proyecto que contempla el Plan de Inversión Anual municipal es el mejoramiento vial del barrio La Primavera y su anexo, obras que no incluyen el verdadero problema: el cauce.