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No en vano al pequeño territorio de La Paz de Carazo se le reconoce desde hace unos años como un pulmón verde y un municipio limpio. Situado a tan solo siete kilómetros de Jinotepe, la cabecera departamental, en este pintoresco lugar son notorias la limpieza y las labores de reforestación.

Conocida también como la “Tierra del Dulce”, La Paz luce limpia gracias a una eficiente labor de la municipalidad, que tiene bajo control los pocos desperdicios que producen a diario los 5,335 habitantes, incluyendo la población rural, que contribuyen a la limpieza practicando buenos hábitos.

La basura --unos tres metros cúbicos-- es recolectada a diario en las 700 viviendas de la ciudad, acumulando al mes unos 108 metros cúbicos de desechos y casi 1,300 al año, que van a parar al vertedero municipal.

“Estamos en función en darle mejor vistosidad al municipio, llevando a cabo un plan con la basura, sector por sector… capacitando a la población, porque todos debemos contribuir con la limpieza del municipio”, expresa a El Nuevo Diario el alcalde de la ciudad, Jaime Molina Mora.

Para lograr su objetivo, la municipalidad paceña también se ha sumado a la experiencia del llamado “Plan Calache”.

“Este ‘Plan Calache’ lo estamos realizando semanalmente, para que las familias saquen a la calle lo que no les sirva, y nosotros en el camión lo llevamos hasta el vertedero, recordándoles a todos que un municipio limpio es una ciudad con sus habitantes saludables”, explica el edil.

Adoquinan trayecto al botadero

Como parte de esa labor para mantener a La Paz limpia, la municipalidad mejora la vía hacia el vertedero.

“Era un problema grande cuando el camión de los desechos se dirigía hacia el vertedero en la temporada de lluvias, porque la basura la teníamos que pasar por medio de carretones al basurero, y varios desperdicios quedaban sobre la vía. Hoy es diferente, porque estamos adoquinando 200 metros lineales para garantizar sin ningún problema el acceso a los carretones y al camión”, dijo el alcalde.

El plan de eliminar la basura incluye la capacitación a la población sobre cómo clasificar los desperdicios. “El municipio de La Paz es pequeño, y lo que se recolecta en basura es poco”, reconoce el funcionario, tras explicar que cuentan con 18 operarios con carretones, y con un camión con capacidad para 3.5 metros cúbicos de desechos.

El servicio de limpieza pública tiene un costo mensual de C$20, y aunque el precio no parece ser muy alto, solo 150 viviendas lo pagan puntalmente, por lo que la municipalidad tiene que cubrir la mayor parte de los C$600,000 que se presupuestan cada año para la recolección.

Reforestación constante

La Paz cuenta, además, desde hace varios años, con un vivero municipal que hoy maneja 25,000 plantas, 11,000 de las cuales se utilizarán el próximo mes en la reforestación de toda la ciudad.

Melvin Lara, responsable la Unidad Ambiental de la municipalidad, dijo a END que las plantas (frutales, ornamentales y de madera preciosa) son entregadas a los pobladores para que sean sembradas en los barrios del casco urbano. “Así mismo, se les entregan plantas a los colegios, centros de salud, a los finqueros, a los productores y se siembra en las quebradas que se encuentran en las 11 comunidades del área rural de La Paz”, agrega Lara.

Colocarán depósitos

Pero mantener limpia la ciudad es una labor que no tiene descanso en la Alcaldía, y a la vista está una campaña de sensibilización que encabezarán jóvenes ambientalistas y personal de salud. “Además, colocaremos depósitos para basura en las diferentes calles de la ciudad, en el parque, cementerios, iglesias, centro de salud, escuelas y en las paradas de buses”, informó Lara.

“Nosotros, como líderes de las comunidades y de los barrios, nos encargaremos de aconsejar a nuestras familias para depositar la basura en su lugar. Nuestro municipio es limpio, y continuaremos ejerciendo esta labor para evitar epidemias en el lugar”, exteriorizó doña Mercedes Torres, vecina de La Paz.

Esas buenas intenciones son compartidas por otros habitantes como Mauricio Montiel, oriundo de la comunidad San Diego. “A diario estamos limpiando la basura y reforestando para mejorar nuestro medio ambiente. En nuestra ciudad, cuando usted la visita, logrará observar que en todas las aceras hay plantas ornamentales sembradas, y eso además de dar sombra a las viviendas, nos proporciona oxígeno natural”, manifiesta con orgullo.