•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Tan acostumbrado está a los nauseabundos olores y a la gran cantidad de moscas que provienen del basurero ubicado a menos de 300 metros de su negocio en el mercado de Ciudad Sandino, que Emilio Salgado dice que ya no le afecta “para nada”.

Salgado, propietario de una zapatería ubicada al oeste del centro de compras de ese municipio, es parte de una minoría de comerciantes a los que la basura ya les resulta indiferente.

Sin embargo, la mayoría de comerciantes reclaman a las autoridades municipales por la falta de aplicación de multas a la población, porque han convertido el centro de acopio de la basura del mercado en un botadero público.

Y es que ese sitio fue destinado inicialmente para la recolección de los desechos del centro de compras, los cuales serían trasladados diariamente por la comuna al basurero municipal. Pero no se cumplió ni una cosa ni la otra, y, con el pasar de los días, los desechos se acumulan.

El problema se ha agravado porque los pobladores de barrios aledaños llegan diariamente a tirar a ese lugar los desechos de sus hogares, a pesar de la presencia de dos policías municipales.

No cuidan nada

César Antonio Espinoza es uno de los vigilantes del basurero que resiente el desacato de “la población cochina”, que no atiende la prohibición de no botar basura en ese lugar.

“La gente no entiende. Uno les dice que este no es basurero público, pero ellos hacen su gusto. Ya ni siquiera lo hacen cuando uno no está, sino que hasta en frente de uno la vienen a tirar”, dijo.

Para la comerciante Marcela López, el problema radica en que las autoridades municipales no han puesto mano dura contra los que tiran basura.

“Esos policías están de adorno. ¿Acaso no pueden detener a la gente y llevarla a la alcaldía para que le pongan una multa? ¡Que me cuenten si después de tener que pagar la gente volvería a echar una sola bolsa aquí!”, expresó López.

Otro de los afectados es Edwin Rueda Alonso, quien aseguró que en su pequeña barbería, ubicada en las cercanías del basurero ilegal, la clientela ha escaseado debido a la insalubridad del ambiente.

“La situación aquí es crítica. Llevamos años pidiendo que se resuelva el problema de este basurero. Se supone que la alcaldía diariamente debe recoger la basura, pero no es así. Vienen cada vez que se acuerdan. A veces pasan hasta más de 10 días, y la basura está más hedionda, porque hay de todo tipo de desechos del mercado y de barrios vecinos”, comentó.

Las autoridades municipales han decidido guardar silencio sobre el problema de la basura, ya que algunos funcionarios consultados señalaron que hay orientaciones “de arriba” para no brindar declaraciones.