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Desde la entrada a la comarca El Túnel, sobre el camino que conduce hasta el vertedero municipal de Masaya, se puede apreciar una infinita cantidad de bolsas plásticas y de objetos diversos que los camiones recolectores dejan a su paso hasta llegar al basurero.

La estampa es un reflejo del mal manejo que se da a los desperdicios en este botadero, donde las bolsas plásticas son alzadas por los vientos y la polvareda “abraza” a los trabajadores, conocidos popularmente como los “churequeros”.

Si bien las autoridades de Servicios Municipales llevan años luchando por clasificar la basura, el basurero municipal tampoco cuenta con las maquinarias adecuadas para esparcir y compactar los desechos sólidos, aunque el vertedero tiene un lugar específico para incinerar los desperdicios hospitalarios, así como para la basura que proviene del mercado municipal “Ernesto Fernández” y la domiciliar.

Durante la reciente visita de una comisión de diversas entidades públicas que busca prevenir incendios en el lugar, se logró constatar que no todo opera sobre rieles.

“Alfombra” de desechos hospitalarios

En el lugar había una “alfombra” de desechos hospitalarios, bolsas de suero y jeringas, entre otros materiales quirúrgicos.

“Estos representan un peligro para las personas que laboran en la separación de desechos, porque si andan descalzos, con facilidad se les pueden introducir las agujas de las jeringas, o también en sus manos”, advirtió el comandante Léster Reyes, jefe de la Asociación Civil de Bomberos, quien integraba la comisión que visitó el botadero.

La delegación, conformaba por miembros de la Comisión de Operaciones Especiales, de Medio Ambiente, y del Comité Municipal de Prevención y Mitigación y Atención a Desastres, Comupred, también observó a un niño que seleccionaba desperdicios, así como ganado pastando entre los desechos.

Tras presenciar ambas escenas, los delegados aseguraron que retomarían los acuerdos que establecieron con los churequeros, en los que se prohíbe la entrada a menores de edad al vertedero.

También dijeron que buscarán la forma de cercar las 25 manzanas que conforman el vertedero, para evitar que personas no autorizadas y los animales ingresen a esos terrenos.

La finalidad de la visita de la comisión era hablar con los churequeros para evitar incendios como los ocurridos en años anteriores, así lo señaló Bernardino Bermúdez, delegado del Sinapred.

Bermúdez reconoció que la basura no está recibiendo el trato adecuado. “La basura no está siendo tapada como se debe. Por cada metro de basura debe tener 30 centímetros de tierra y hay bolsas por dondequiera, se requiere hacer una limpieza”, mencionó.

En efecto, los desechos no reciben el tratamiento adecuado desde noviembre, y ello constituye un riesgo de incendio.

Así lo reconoció el mayor Javier Robleto, del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Masaya, quien explicó que la acumulación de basura propicia los conatos con mucha facilidad.

“Basta que el sol caliente un pedazo de vidrio, para que se inicie un incendio”, dijo Robleto.

“Dentro de las recomendaciones está conformar una brigada contra incendios entre los mismos colectores de basura y dotarlos de equipos básicos para prevenir conatos”, indicó.

Los miembros de los distintos comités elaborarán un informe en que expondrán sus observaciones sobre la visita al vertedero y las recomendaciones para evitar deflagraciones.

 

El vertedero en cifras

135 toneladas de basura recibe todos los días

62 recolectores llegan al sitio a buscar algo útil

25 manzanas es su extensión

10 manzanas son las que están en uso