•   Ciudad Del Vaticano  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El papa Benedicto XVI, elegido en abril de 2005, sorprendió al mundo el lunes al anunciar su renuncia a partir del 28 de febrero “por falta de fuerzas”, una decisión inédita que abre un período de transición en la Iglesia hasta Pascua, a finales de marzo, cuando se elegirá a un nuevo pontífice.

“Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio” de San Pedro, dijo Benedicto XVI en un discurso pronunciado en latín y que supone el fin de un papado de apenas 8 años.

“Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma (...) de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el Cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice”, agregó.

Cónclave en marzo

Infografía

Según el portavoz del pontífice, el padre Federico Lombardi, un Cónclave se celebrará alrededor de la Semana Santa (del 24 de marzo al 1 de abril).

«Para Pascua tendremos un nuevo Papa», agregó, explicando que Benedicto XVI no participará en este Cónclave, que se celebrará 15 o 20 días después de hacerse efectiva su renuncia.

Hace seis siglos que un Papa no renunciaba a su pontificado. En el siglo XIII Celestino V abandonó de forma voluntaria el cargo al no sentirse preparado para la función. En 1415, Gregorio XII decidió renunciar en un contexto completamente diferente al actual, ya que era la época del gran cisma de Occidente cuando la iglesia tenía tres Papas que competían entre sí.

Benedicto XVI, que en los últimos meses ha aparecido más delgado, padece desde hace años de problemas cardíacos, lo cual le impide viajar a ciudades situadas a gran altitud y lo ha forzado a reducir su agenda de trabajo y sus compromisos públicos.

Tomó decisión hace un año

Benedicto XVI había tomado la decisión de renunciar al papado hace ya mucho tiempo, tras el viaje a México y Cuba en marzo del pasado año, aseguró ayer el director del diario vaticano L’Osservatore Romano, Gian María Vían.

“La decisión del pontífice fue tomada hace ya muchos meses, tras el viaje a México y Cuba y tras examinar repetidamente su propia conciencia ante Dios”, afirmó Vían, en un artículo publicado en el vespertino de la Santa Sede, en el que señaló que la decisión la tomó “a causa de la avanzada edad”.

El hermano del Papa, el también sacerdote Georg Ratzinger, confirmó que los motivos de salud están detrás de esto.

“La edad oprime”, dijo Georg Ratiznger, de 89 años de edad, en declaraciones recogidas por la agencia alemana de noticias DPA, en las que comentó que el médico del sumo pontífice ha aconsejado al Papa que no haga más viajes transatlánticos.

El hermano mayor del Papa señaló igualmente que el sumo pontífice tiene cada vez más dificultades para andar, lo que complica su vida pública, y subrayó que su “hermano quiere más tranquilidad a esta edad”.

Reacciones de sorpresa

La renuncia ha sorprendido y generado numerosas reacciones en todo el mundo. La propia iglesia y sus cercanos colaboradores dieron a entender que tampoco estaban al corriente de la decisión.

El presidente Barack Obama, de Estados Unidos, mostró este lunes su aprecio al papa Benedicto XVI y ofreció plegarias en nombre de todos los estadounidenses luego del sorpresivo anuncio de que renunciará al papado.

“Michelle y yo deseamos expresar nuestro aprecio y plegarias a su santidad Benedicto XVI”, dijo Obama en una declaración escrita, señalando que su esposa guarda un cálido recuerdo de su reunión con el Papa en 2009.

Por su parte, el Jefe de Estado italiano, Giorgio Napolitano, elogió la “extraordinaria valentía” y “generosidad” demostradas por Benedicto XVI al anunciar que renunciará al faltarle las fuerzas para continuar en el cargo.

La canciller alemana, Angela Merkel, agradeció al papa Benedicto XVI sus años de trabajo al frente de la iglesia Católica y le deseó lo mejor tras su renuncia, una «decisión difícil» que dijo merece «el máximo respeto».

La jefa del Gobierno alemán recordó el «orgullo» que sintió cuando Joseph Ratzinger fue elegido Papa hace ocho años, y agregó que es «uno de los más significativos pensadores religiosos de nuestra época».

«Ha sido un gesto valiente y revolucionario», aseguró el vaticanista Marco Politi, quien considera que repercutirá en la elección de su sucesor, probablemente un prelado más joven.

Alemania, su país de nacimiento, expresó su «respeto» y «gratitud» al Papa tras el anuncio de su dimisión.

Joseph Ratzinger, prestigioso teólogo alemán que adoptó el nombre de Benedicto XVI tras asumir el Papado en 2005 en reemplazo del carismático Juan Pablo II, había presidido por casi un cuarto de siglo, desde 1981, la célebre Congregación para la Doctrina de la Fe, el exllamado Santo Oficio de la Inquisición.

En el trono de San Pedro, ha sido un férreo defensor de la ortodoxia católica y un tradicionalista que trató de reconciliar al mundo de la fe y de la razón en una iglesia confrontada a numerosos escándalos, como el de la pedofilia.

Va a un convento

A partir del 1 de marzo, Benedicto XVI se retirará a la residencia veraniega papal de Castel Gandolfo y, posteriormente, a los locales de un convento en los Jardines Vaticanos, informó el diario ABC. Del 1 de marzo en adelante, la iglesia estará en manos del Colegio de Cardenales hasta que el Cónclave elija un nuevo Papa.

Jerarcas que han renunciado

Benedicto XVI, que dejará el Pontificado el próximo 28 de febrero, no es el primer Papa que renuncia en la historia de la iglesia Católica, el último de los cuales fue Gregorio XII (1406-1415) en el siglo XV.

El primero fue el papa Clemente I (del 88 al 97) quien renunció a favor de Evaristo, porque tras ser arrestado y condenado al exilio decidió que los católicos no se quedasen sin un guía espiritual.

Igualmente, el papa Ponciano (230 al 235) dejó su cargo a favor del papa Antero al haber sido enviado al exilio, mientras que el papa Silverio (536 al 537) fue obligado a renunciar a favor del papa Virgilio.

Más complicada fue la historia de Benedicto IX (del 10 marzo al 1 de mayo de 1045), pues en un primer momento renunció a favor de Silvestre III y después retomó el cargo para pasarlo a Gregorio VI, quien fue acusado de haberlo adquirido ilegalmente y decidió también renunciar.

El caso más conocido fue el del papa Celestino V, quien ha pasado a la historia como el pontífice del “gran rechazo”, pues su pontificado duró del 29 de agosto al 13 de diciembre de 1294 y después se retiró a una vida de eremita. Tras su renuncia voluntaria fue elegido Bonifacio VIII.

El último papa que renunció fue Gregorio XII (1406 a 1415), que vivió el llamado Cisma de Occidente, en el que coincidieron tres papas al mismo tiempo: además de Gregorio XII, el papa de Roma; Benedicto XIII, el papa de Avignon, y el llamado “antipapa” Juan XIII.

Con el Concilio de Constanza, el emperador Segismundo obligó a dimitir a los tres pontífices, pero sólo Gregorio XII obedeció y después de él fue elegido Martín V.