•   Ciudad Del Vaticano  |
  •  |
  •  |
  • Agencias

Un total de 115 cardenales procedentes de 50 países se encerraron a partir de este martes para elegir al 266 Papa de la historia de la Iglesia, en el segundo cónclave del tercer milenio que comenzó sin un candidato favorito y en medio de la división de los purpurados.

Los cardenales deberán entrar en la Capilla Sixtina, en el Vaticano, lugar de la elección, a la que Juan Pablo II llamó “Santuario de la Teología del Cuerpo Humano”, a las 16:30 horas local (09.30 de la mañana en Nicaragua), y tras las letanías y el canto del “Veni Creator Spiritus”, con el que invocan la ayuda del Espíritu Santo, proceder al juramento por el que se comprometen a mantener el secreto de todo lo que se diga o haga.

Después, el Maestro de Ceremonias Pontificias, Guido Marini, pronunciará la frase “extra omnes”, y todos los ajenos al cónclave saldrán de la capilla.

Antes de comenzar a votar está prevista una meditación por parte del anciano cardenal maltés octogenario Prosper Grech, sobre los problemas de la Iglesia y la elección del Papa.

Después se procederá a votar, aunque no es obligatorio en esa primera jornada.

No obstante, según el esquema facilitado por el Vaticano, hoy se procederá a la primera votación y habrá primera “fumata”, el humo que anuncia al mundo si hay o no Papa. Si hay pontífice es blanco y en caso contrario, negro.

El portavoz vaticano, Federico Lombardi, dijo que lo que se espera, como es normal en esa primera votación, es que salga “fumata negra”.

Si es así, para mañana, miércoles 13 de marzo, están previstas dos votaciones por la mañana y otras dos por la tarde.

Para ser elegido Papa es necesario alcanzar dos tercios de los votos de los cardenales electores en las primeras 34 votaciones. Al ser 115, se necesitarán 77 votos.

Este martes por la mañana, antes del ingreso en la capilla Sixtina, los cardenales concelebrarían a las 10 horas locales en la Basílica de San Pedro, la misa votiva “Pro eligendo Pontífice”.

La misa sería oficiada por el cardenal decano, Angelo Sodano, que al tener 85 años no podrá entrar en la Sixtina y tampoco podrá preguntar al elegido si acepta ser Papa. Tampoco podrá hacerlo el vicedecano, el cardenal francés Roger Etchegary, que también es octogenario. El turno pasará al cardenal Giovanni Battista Re, que sí es elector.

Puede haber sorpresas

El cónclave tendría que ser corto, si se cumple la tendencia de la historia reciente, pero siempre puede haber sorpresas en este ritual centenario y de resultados imprevisibles.

Las estimaciones más optimistas de vaticanistas y expertos predicen dos o tres días de cónclave, hasta el miércoles o el jueves, una duración que sería equivalente al cónclave de dos días (cuatro votaciones) que en 2005 eligió a Benedicto XVI.

Tras la dimisión histórica de Benedicto XVI por “falta de fuerzas”, los cardenales acordaron por “amplia mayoría” la fecha del martes 12 de marzo para encerrarse en la Capilla Sixtina.

De los 115 cardenales con derecho a voto (de menos de 80 años), 69 nunca habían participado en un cónclave.

El cardenal sudafricano Wilfrid Napier, que ya participó en el cónclave de 2005, no está, sin embargo, tan seguro de que el cónclave será corto.

“Estamos preparados para entrar en el cónclave, y será más largo que el último”, aseguró este lunes tras la última reunión previa al encierro en la Capilla Sixtina.

Durante el cónclave se llevan a cabo cuatro votaciones al día a partir del segundo día.

Desde 1903, ningún cónclave ha durado más de cinco días: Benedicto XVI (2005) fue elegido con cuatro votaciones, Pío XII con tres (1939), Juan XXIII con 11 (1958) y Pablo VI con seis (1963).

La elección de Pío XI, en 1922, fue la más larga del siglo y duró cinco días (catorce votaciones).

Incluso la elección de Juan Pablo II, el 16 de octubre de 1978, calificada de “muy abierta”, se llevó a cabo en sólo 48 horas y con ocho votaciones.

Su predecesor, Juan Pablo I, que solo estuvo 33 días en el trono antes de morir, fue elegido en 24 horas con cuatro vueltas. Pío X, el primer Papa del siglo XX, fue elegido en cuatro días, el 4 de agosto de 1903.

Origen del cónclave

La “invención” del cónclave remonta a 1271, cuando los habitantes de Viterbo (una ciudad del centro de Italia a unos 100 kilómetros del norte de Roma), decidieron encerrar bajo llave (“cum clavis” en latín) en el palacio pontifical a los cardenales que llevaban tres años deliberando.

Encerrados y obligados a comer pan seco y agua, los 17 cardenales eligieron rápidamente a Gregorio X, que convirtió el encierro en regla. Desde entonces ha habido 53 reformas en la organización de este ritual de casi 800 años de antigüedad.

Nombres que suenan

Según los observadores vaticanos, hay una fuerte fragmentación en el Colegio Cardenalicio. En los días previos, los “papables” que más suenan son el italiano Angelo Scola, de 71 años, Arzobispo de Milán; el brasileño Pedro Odilo Scherer, de 63 años, Arzobispo de Sao Paulo; el canadiense Marc Ouellet, de 69 años, y el Arzobispo de Boston, el capuchino Sean O’Malley.

Hoy primera "fumata"

Según el esquema facilitado por el Vaticano, hoy se procederá a la primera votación y habrá primera "fumata", el humo que anuncia al mundo si hay o no Papa. Sí hay o no pontífice, la emanación es blanca, y en caso contrario, es negra.