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  • AFP

El papa Francisco pidió a sus compatriotas argentinos que se abstengan de acudir a Roma para su misa de entronización y recomendó utilizar el dinero que costaría el viaje para ayudar a los pobres, indicó este viernes el Vaticano.

"Haga saber a los obispos y a los fieles que no hace falta que hagan un largo viaje, que sería muy caro, para venir a Roma, y que hagan una ofrenda, un acto de solidaridad con los pobres", dijo el Papa por teléfono al nuncio Emil Paul Tscherrig, según relató el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

El papa Francisco se dirigió este viernes a los cardenales antes de la gran misa de entronización del próximo martes en presencia de dirigentes de todo el mundo, coincidiendo con el día de San José, patrono de la Iglesia, en la que se esperan un millón de personas.

A cardenales: No cedamos nunca al pesimismo

Francisco a los cardenales: "No cedamos nunca al pesimismo"

El papa Francisco instó a la Iglesia católica a no ceder "nunca al pesimismo", en un encuentro el viernes en el Vaticano con todos los cardenales, a los que invitó a buscar "nuevos métodos" para llevar los Evangelios a "todos los extremos de la Tierra".

"No cedamos nunca al pesimismo ni a la amargura que el diablo nos ofrece cada día", declaró el nuevo pontífice latinoamericano en la Sala Clementina, leyendo un discurso emotivo y lleno de agradecimientos que se saltó en numerosas ocasiones para introducir reflexiones personales.

Francisco invitó a los "príncipes de la Iglesia", a "buscar nuevos métodos de evangelización para llevar la verdad cristiana (...) a todos los extremos de la Tierra".

E improvisando, agregó en forma desenfadada ante la mirada sorprendida de algunos cardenales, "la mitad de nosotros estamos en la vejez", "donemos la sabiduría a los jóvenes, para que como el buen vino con los años mejore".

El papa, vestido con una sencilla sotana blanca y una cruz de hierro, invitó improvisando a los cardenales a sentirse con él "una comunidad de amigos". "Somos todos hermanos, eso nos hace bien a todos", dijo.

Francisco rindió homenaje a su predecesor Benedicto XVI calificando su casi inédita renuncia al pontificado como un "gesto valiente y humilde".

"Dedico un pensamiento lleno de afecto y profunda gratitud" a Benedicto XVI, quien fue un intérpetre "humilde y paciente" de su ministerio, "un patrimonio espiritual para todos", agregó.