• Nov. 1, 2017, media noche

La historia de los países nos ha dejado bien claro que la única forma de cambiar nuestro futuro es con la educación. En casos como Francia, Alemania e Inglaterra, el proceso educativo se masificó hasta que se industrializaron; en Asia comenzó Japón a finales del siglo XIX, en 1868 iniciando un proceso de modernización para poder estar a la par de Europa.  En 40 años pasaron del feudalismo a ser una potencia de primer orden, siendo clave la educación e industrialización.  En América Central, nuestro vecino Costa Rica, aún siendo un país en vías de desarrollo, desde que se enfocó en  la educación, sus ciudadanos tienen seis veces más ingreso que el nica promedio.  

La fórmula de todos: ¡educación!

Cuando hablamos de construir equipos de alto impacto que superan sus metas debemos analizar los métodos y el resultado esperado.  Si fuéramos deportistas y queremos ganar la liga o campeonato, lo primero que pensaríamos es en la cantidad de horas que debemos entrenar a diario para lograrlo.  Acorde con Aberdeen Group, solo un 44 % de las organizaciones desarrollan un proceso de aprendizaje continuo, dejando esto la interrogante: 

Exigimos el máximo de resultados pero, ¿estamos entrenando a nuestros colaboradores de forma consistente para lograrlo?

Para que nuestras empresas tengan mejores resultados y nuestro país cambie debemos mejorar, practicar y modernizar constantemente la educación de nuestros equipos de trabajo; esto incluye conocer la diferencia de qué es un sistema u otro, convertirnos en empresas del conocimiento, acorde a la tendencia de éxito mundial.

Te compartimos algunos consejos para incorporar la cultura de empresa del conocimiento:

1.    Proceso de inducción acorde a perfiles de cargo: Esta es la puerta de aprendizaje del cómo harán los colaboradores su trabajo, debe estar diseñado correctamente, implementado por expertos y medido para garantizar que la curva de aprendizaje no se extienda a los 3 meses promedio.

2.    Reforzamiento en habilidades necesarias que aún no se incluyen en los programas universitarios: Cursos para complementar habilidades y competencias son básicos para el éxito de todo profesional; sin embargo, esto no quiere decir que con asistir a un sistema de dos meses la tarea acabó, es parte del inicio de un proceso de formación constante que debe actualizarse año con año.  Si un deportista practica diario, no esperemos que un profesional sea exitoso con una práctica al año o con 4 horas de una charla en un día. 

3.    Reforzamientos mensuales: Es muy importante comprender que los resultados están determinados por la capacidad de cada colaborador, el mundo cambia rápidamente y es por esto por lo que debemos tener refrescamientos de información siempre.  Esto no solo aplica para competencias blandas, aplica hasta para las habilidades de venta que son necesarias en todo ámbito laboral.

Amamos discursos, pero no cuando nos retan en práctica a cambiar.  Nuestros colaboradores son la clave del éxito, desarrollarlos a ellos es desarrollar a nuestras organizaciones y por ende el futuro de Nicaragua. 

“Las personas apoyan un mundo que ayudan a crear”  

Dale Carnegie. 

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