• Ene. 30, 2018, media noche

Muchos para el nuevo año desean bajar algunas libritas o por lo menos perder las que ganaron con el desorden y comedera de diciembre.

Saber servirse y tener algunas consideraciones con el plato que usamos para comer es muy útil. Te comparto algunos consejos: 

Usar platos decorados y no de un solo color: todo es moda y ahora es muy frecuente usar platos blancos o de un solo color, son muy lindos pero a la hora de querer bajar peso debemos considerar algunos aspectos. Lo primero es que la visualización del plato envía señales a nuestro cerebro y nos va a permitir comer con más o menos apetito o sentirnos más o menos satisfechos. El plato de un solo color tiende a llenarse con más comida mientras que el plato decorado o con borde tiene tendencia a llenarse con menos comida. Comprobalo sirviendo la misma cantidad de comida en un plato decorado y uno de un solo color y verás la diferencia. Todo entra por los ojos.

Tamaño del plato. A la hora de controlar calorías es fundamental el tamaño de las porciones, cada gramo de harinas (carbohidratos) o proteínas (huevos o carnes) aportan 4 calorías y cada gramo de grasas 9 calorías. Por esto la cantidad que nos servimos es importante a la hora de hecer un conteo calórico. Los platos grandes almacenan más cantidad de comida que los platos medianos, por esto disminuir el tamaño del plato va a ayudar a que comas menos. Recuerden que el estómago es una bolsa y entre más comida le coloqués más aguantarás, así que si queremos bajar el volumen de ingesta de alimentos debemos controlar las porciones que ingerimos.

Sentarse con el plato servido: muchas personas tienen la costumbre de pasar la comida a la mesa en recipientes de donde cada uno se sirve lo que va a comer. Con esta modalidad se tiende a comer mayor cantidad de comida pues a veces nos repetimos una y otra vez aumentando la ingesta. Se come menos cantidad cuando nos sentamos con el plato ya servido y no tenemos la comida al frente (de esta manera es indispensable vigilar las cantidades que se sirven). Si por costumbre te gusta tener recipientes en la mesa podés servirte lo adecuado y luego retirar la comida dejando solo los vegetales y las ensaladas.

Plato de cuatro cuadrantes: si al servirte respetás las proporciones de grupos de alimentos en el plato bajarás la ingesta calórica sin tener hambre. Recordá que ¼ del plato debe estar ocupado por las proteínas (queso, huevo, pollo, carne, cerdo, pescado, etcétera), ¼ debe estar ocupado por las harinas como el gallopinto, arroz, frijoles, papa, pasta, plátano, tortilla y alimentos de este grupo y la otra mitad debe estar ocupada por vegetales y ensaladas preparadas de forma saludable.

Un plato servido de forma inteligente ahorra calorías y ayuda a perder peso.