• Feb. 7, 2018, media noche

En la columna de la semana pasada, “La batalla contra los pensamientos”, escribí sobre cómo construimos en nuestra mente pensamientos negativos, convirtiéndolos en montañas que nos pueden ahogar. Yo creo que esto es un mal generalizado y la prueba es que esa Columna ha sido de las más leídas y compartidas en nuestra página de Facebook.

Creo que si no compartiera con ustedes mis reflexiones sobre qué hacer con los pensamientos, me estaría quedando corta. Estas fueron enriquecidas en la Iglesia con las enseñanzas de hoy. No hay casualidades, ¡cuando Dios habla….habla!!

¿Entonces, qué hacemos con los pensamientos? Lo negativo, lo malo, definitivamente hay que desecharlo. Para ilustrar lo que quiero compartir tengamos estos dos principios a mano, el primero está en la Biblia, el segundo lo usan los informáticos:

1“El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.” Lucas 6:45

2“Basura entra, basura sale.”  La mente es un recipiente que podemos llenar de cosas positivas o de cosas negativas; y de la mente todo viaja al corazón y se aloja en él. Tanto lo positivo como lo negativo lo podemos obtener de las personas que nos rodean, de los libros que leemos, las películas o programas de televisión que vemos, de la música que escuchamos, de los periódicos, la radio, etc. Si hiciéramos el ejercicio de escribir toda la información que entra en nuestra mente en un día, y la fuente, nos daríamos cuenta de lo que estamos trayendo a nuestro corazón. El rencor, el temor, la inseguridad, el odio, la maldad, los deseos impuros, las tentaciones, etc., vienen de lo que permitimos que entre en el “depósito” de la mente cada día. 

Cuántas noticias hemos visto en los medios sobre alguien que llega a un lugar público y asesina a cienes de personas; y las investigaciones revelan que es una persona atormentada, influenciada por video juegos violentos, o música con letras que los empujan a cometer tales atrocidades. ¿Le han puesto mente a la letra de la canción Rata Inmunda que canta Paquita la del Barrio? Puedo entender que una persona que es traicionada piense de su pareja todo lo que ahí está escrito y más, pero yo les aseguro que si en vez de escuchar una canción como esa, escuchamos una con mensajes de perdón, nuestra mente se limpiará de resentimiento y por ende nuestro corazón será sano más rápido.

Dios nos dio voluntad y libre albedrío (libertad de escoger), entonces está en nosotros decidir lo que entra en nuestro depósito. A veces nuestros hijos nos han cuestionado cuando no les comprábamos los videojuegos que nos estaban pidiendo, porque no estábamos de acuerdo con los mensajes implícitos en ellos, o cuando les decimos que no nos gusta la letra de alguna canción que están escuchando.

Nosotros escogemos lo que leemos, lo que vemos, lo que escuchamos; guardamos distancia de personas cuyas conversaciones están llenas de crítica, negatividad, rencores…no nos interesa llenar nuestro depósito de nada negativo, dañino. Hace tiempo nos dimos cuenta que para eliminar la negatividad en nuestra mente teníamos que llenarnos de cosas buenas. 

Hay muchos recursos con los cuales nos podemos llenar, además de la Biblia; hay cienes de autores que dedican su vida a escribir libros llenos de sabiduría y esperanza, hay músicos que escriben canciones con mensajes positivos…que habría sido de mí cuando estuve en quimioterapia por cáncer de seno, sin las canciones de Juan Luis Guerra, En el cielo no hay hospital y Canción de Sanidad…llenaron mi espíritu de fe, de esperanza, de ánimo a pesar de lo que estaba sintiendo…

Se trata de renovar nuestra mente para que de nuestro corazón salgan cosas buenas: amor, perdón, compasión, misericordia; tal y como dice Romanos 12.2 “Y no se adapten (no se conformen) a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable (agradable) y perfecto”.

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