• Feb. 12, 2018, media noche

La celebración, que tiene como motivo de fondo “la amistad”, es propicia para ejercitar y fortalecer ese don que Dios nos ha dado:  dar y recibir. 

Vivimos tiempos cada vez más acelerados y afanosos, en los que las distancias dificultan la cercanía física, lo cual produce interferencias y no facilita el sostenimiento de relaciones de amistad. 

No obstante, en estos tiempos modernos, los obstáculos son superados mediante el uso de tecnologías de comunicación, que contribuyen y facilitan la ubicación de amistades, así como la sensación de cercanía, aun cuando haya distancia física de por medio.

En mi caso particular, en tiempos recientes he tenido la alegría de reencontrarme cibernéticamente con mi amigo de la infancia Armando Blanco Mendieta, hemos dado rienda suelta a las nostalgias de aquellos años, y me ha mostrado con claridad que la amistad sólida tiene sus raíces en hechos vitales acontecidos en los primeros años y experiencias de vida.

Posiblemente es en la niñez cuando somos más sensibles y susceptibles de dar sin esperar ni recibir nada a cambio, de vivir libres de prejuicios, etapa de vida en la que estamos descontaminados de miserias humanas que se manifiestan en la etapa adulta.  La Biblia dice en proverbios 17:17 “En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia”. Repasando momentos difíciles vividos, me doy cuenta que en los momentos más duros de mi vida, quienes me han facilitado su hombro para arrecostarme y derramar lágrimas han sido amigos de la infancia, como es el caso de mi hermano del alma y de la niñez Danilo Valle Martínez, que estuvo a la par mía en aquellas horas dolorosas y angustiosas del fallecimiento de mi hijo. Mi amistad incondicional y eterno agradecimiento para él.

En estas fechas que se celebra la amistad, es pertinente recordar al sabio Salomón, quien refiriéndose a este tema decía que es mejor tener amigos, que estar solo, porque: a) Cualquier actividad se puede hacer, más rápido y mejor, si dos personas trabajan hombro con hombro en el; b) Los amigos se pueden apoyar unos a otros. Aligerarse las cargas, tender la mano para levantarse cuando tropiezan; c) Los amigos le dan calor a la vida. Los amigos se acuerpan cuando se enfrentan con situaciones amenazantes, y se dan ánimo cuando se experimentan estados de vulnerabilidad; d) Los amigos se inyectan fortaleza. En fin si dos unidos son fuertes… ¿Cuánto más fuerte serán si el Señor cierra filas junto con ellos? 

Queridos amigos y amigas, cuan acertado es asignar la prioridad debida a nuestras amistades, a veces, en circunstancias difíciles una amistad verdadera puede ser tan o más oportuna y solidaria que un hermano.  La relación de amistad es campo propicio para dar afecto, dar sin esperar recibir. Invita a compartir alegrías y tristezas, en fin la amistad nos hace humanos. Jesús hombre llamaba amigo o amiga a quienes más amaba, a quienes estaban más cercanos a Él. 

Amiga, amigo, yo te insto a abrir las puertas de tu corazón e invitar a Jesús a ser tu amigo, recíbalo y acéptelo como su Señor y Salvador. ¡Feliz día de la amistad!

Les invitamos a escribirnos al mail crecetdm@gmail.com

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