• Feb. 28, 2018, media noche

¿Cuántas veces hemos escuchado que a un líder lo eligen sus seguidores? ¿Por qué, entonces, continuamos creyendo que dirigir y liderar es lo mismo?

La autoridad se gana, no se transmite. Un cargo no da autoridad a quien lo ejerce. La auténtica autoridad y el respeto es fruto de la confianza, es personal e intransferible.

Los líderes de verdad son capaces de inspirar y motivar a las personas para lograr los mejores resultados, las motivan acompañándolas hacia el éxito. El liderazgo supone pasión por las personas.

Siete hábitos de un líder inspirador

Los líderes inspiradores tienen rasgos de carácter y hábitos coincidentes. ¿Quieres saber cuáles son? Hemos detectado siete relevantes, los cuales describimos a continuación.

Los líderes inspiradores…

1. Expresan una positividad desbordante

Encuentran siempre el lado positivo de cualquier situación. Son conscientes de que lamentarse no sirve más que para restarnos energía. Por eso son ejemplos de positividad en momentos de dificultades y retos. Cuando la realidad de lo que ocurre no la podemos cambiar, podemos elegir aceptarla y aprovechar lo positivo que de ella emana.

2. Muestran agradecimiento con la vida y las personas

La falta de reconocimiento alimenta la falta de compromiso. Cuando un equipo cree que su esfuerzo pasa desapercibido se desmotiva rápidamente. Los líderes que no muestran aprecio por sus colaboradores ponen en riesgo la empresa y su clima laboral. Pequeños gestos de gratitud para mostrar a las personas que son importantes para nosotros no cuestan tanto.

Elogia todo progreso, pequeño o grande. Sé espléndido en el reconocimiento. Dale Carnegie

3. Comunican con claridad

Para avanzar de forma eficiente es necesaria una excelente comunicación, sin cabos sueltos, dudas o brechas a malentendidos. A veces, pensamos que con reuniones rápidas se logra más. Y no siempre funciona. Los líderes inspiradores saben que tomarse el tiempo que necesita cada comunicación asegura el éxito y el compromiso de todo el equipo.

4. Son confiables y previsibles

Su prioridad no es el éxito a toda costa. Todo lo contrario. Lo primero son las personas. Los colaboradores y clientes no querrán abandonar el barco si el capitán es un auténtico líder inspirador. Los líderes dicen la verdad, mantienen sus compromisos, son íntegros y viven con honestidad.

5. Son apasionados y entusiastas

El entusiasmo es fundamental para ser un líder inspirador. El trabajo debe ser una tarea con pleno sentido, deben estar claras la misión y la visión, el por qué el trabajo importa. Y el primero que debe transmitirlo es el líder, con pasión y entusiasmo. A los clientes les gusta tratar con personas felices, enérgicas y motivadas.

6. Saben escuchar y escuchan de verdad

Oír no es lo mismo que escuchar. Los líderes inspiradores realmente escuchan, de forma activa, lo que los colaboradores o clientes desean aportar. El sentimiento de equipo, del valor de la contribución de cada persona une y cohesiona al grupo, es la base para triunfar en un proyecto. Escuchar es necesario para comprender y empatizar con los demás.

7. Tienen una visión clara de futuro

Los líderes inspiradores son visionarios. Saben hacia dónde hay que ir, lo que viene y conviene a futuro para el éxito del proyecto. A través de palabras, acciones y creencias pueden mostrar a los demás cómo llegar allí. Los mejores líderes de nuestro tiempo podrían articular una visión tan clara que pudiera parecer como si aquello ya hubiera sucedido. El discurso de Martin Luther King Jr. “Tengo un sueño” es un ejemplo que lo ilustra a la perfección

Entrenamiento y aprendizaje continuo

Los mejores líderes brindan regularmente a sus equipos oportunidades para mejorar las habilidades, mantener el espíritu de equipo y capacitarse para el éxito.

Es muy importante que nuestros equipos estén completamente preparados y sean capaces de gestionar de forma eficiente cualquier problema que pueda surgir. Si las personas que trabajan con nosotros sienten que su formación es insuficiente, que les faltan recursos, ello repercutirá ineludiblemente en los resultados de nuestra compañía.

Alentar a las personas y a los equipos para que soliciten una mayor preparación sin sentirse incapaces o limitados por ello, es esencial para alcanzar el éxito.

Pon entusiasmo en tu trabajo. Dale Carnegie.