• Mar. 6, 2018, media noche

Nuestra piel es uno de los órganos más extensos y además de los que son más vulnerables en estos días donde la temperatura ya comenzó a subir. La piel recibe influencia interna proveniente de los nutrientes que llegan a ella desde la sangre y nuestra alimentación, pero también del medio externo, de la humedad o sequedad del ambiente, de los rayos solares y hasta de la polución y todos los químicos externos.

Para que nuestra piel se mantenga saludable, luzca bien, se vea fresca e incluso no envejezca se debe cuidar en las dos vías, desde la parte interna  y desde la parte externa.

Por estos días es necesario cuidar externamente nuestra piel de esta manera:

Usar un jabón que hidrate y no reseque.

Usar crema hidratante intensiva luego del baño y antes de dormir si fuera necesario, si hay mucha resequedad debe tener urea mínimo al 10%. A veces aceite de coco o de almendra pueden  funcionar muy bien.

Colocar protector solar adecuado y de alta protección por lo menos dos veces al día, en la mañana y al mediodía. Recordar no solo proteger la cara sino todas aquellas áreas expuestas al sol como el cuello, el pecho, los brazos y el dorso de las manos.

Evitar la exposición solar en los momentos de más calor, es decir de 10:00 a.m. hasta las 3:00 p.m.

Si es necesario usar ropa, gorros, anteojos y accesorios que aíslen del efecto solar.

Por otro lado, para cuidar de forma interna nuestra piel es necesario:

Mantener una hidratación adecuada consumiendo suficiente cantidad de agua.

Incluir 3 porciones de frutas al día, sobre todo las que aportan vitamina C que es un gran antioxidante, aquí tenemos limón, naranja, mandarina, mango, jocote, guayaba, piña, fresas, entre otros.

Consumir muchos vegetales verdes como espinaca, brócoli, acelga, frijoles verdes, apio, pepino, lechugas. Su consumo puede ser en ensaladas, batidos de vegetales con o sin algunas frutas, o usados como ingredientes al preparar las carnes, los arroces o huevos, pueden comerse al vapor, en sopas, en guisos o en las formas que más te gusten.

Para esta época de calor también es necesario fortalecer el consumo de vegetales amarillos como fuente de vitamina A, entre estos tenemos la zanahoria, el ayote de mantequilla, el camote (que es un almidón), pues nuestra piel se fortalece con niveles altos de esta vitamina que funciona como antioxidante de alta potencia.

La hidratación y suavidad de la piel también están relacionadas con el consumo de grasas saludables que podemos encontrar en el aguacate, las semillas como la almendra, el maní o los marañones o en fibras saludables ricas en omega 3 como la linaza y la chía, las que pueden consumirse molidas al natural o hidratadas. Todas estas grasas sanas tienen  un gran potencial nutritivo.

Invierte en el cuidado de tu piel para que luzca sana y fresca.