• Abr. 4, 2018, media noche

Muchas personas aún se están “sacudiendo la arena”, luego de la temporada de vacaciones la semana pasada. Para algunos pudieron ser vacaciones totales… sin comer bien, sin tomar agua, con mucho licor y exceso de alimentos que no son para nada saludables.

Lo triste es que comenzamos de vuelta la rutina habitual y ya nuestro cuerpo grita porque necesita un poco de descanso y de limpieza de todos los desmanes que se cometieron.

Identificar cuándo tenemos una real sensación de bienestar físico y cuándo no, es de mucha utilidad, pues así podremos adecuar nuestro diario vivir y mantener un equilibrio la mayor parte del tiempo.

Luego de estar con desorden alimenticio aconsejo tomarse unos días para eliminar impurezas y darle a nuestro cuerpo un poco de “recreo”, sobre todo a los órganos que más trabajan cuando de excesos de comida y licor se trata:  riñones, páncreas e hígado.

Lo más importante es asegurar una adecuada eliminación de líquidos, por tanto consumir abundante agua, 8 a 12 vasos en el día, es lo mejor, pues incrementa la producción de orina clara llena de toxinas. Además, eliminar el exceso de químicos, chips de paquete, embutidos, enlatados y demás que son los encargados de elevar  los niveles de sales o sodio en nuestra sangre es de gran utilidad. Con estas dos estrategias se mejorará la hidratación, se disminuirá el nivel de sodio y se ayudará a eliminar el líquido retenido.

Por otro lado, incrementar el consumo de vegetales y frutas es muy saludable para ayudar a que nuestro cuerpo recupere el equilibrio. Estas pueden ser en ensaladas de frutas, en sopas, en batidos que combinen frutas con vegetales, en purés de vegetales o guisos sin mantequilla y crema, o como acompañantes de las comidas en vegetales al vapor.

Para ayudar a que nuestro cuerpo esté más liviano escoger para el desayuno omelettes de claras de huevo con vegetales, algún cereal de avena o atol de avena, o simplemente leche de almendra con granola son buenas opciones.

Para el almuerzo priorizar carne blanca tipo pollo o pescado, es lo ideal, pues estos son más libres de grasa y más livianos de digerir, por supuesto, preparados de forma saludable y acompañados de harinas sanas como el arroz integral, el frijol, lenteja o garbanzo, tortilla de maíz o pasta integral, y sin olvidar exagerar con la cantidad de vegetales y de ensaladas.

La cena debe ser ligera, sugiero vegetales en guisos o en sopas, o ensaladas con algún trozo pequeño de pollo, atún,  pescado o huevos cocidos.

Recuerden que para eliminar toxinas, el intestino debe estar funcionando bien, así que consumir abundantes fibras o colocar en las bebidas linaza o chía molida son buenas alternativas.

Ayuda a tu organismo a alcanzar el equilibrio, te sentirás mejor y podrás de nuevo tomar el control para llevar una vida más saludable.