• Abr. 16, 2018, media noche

En la etapa de niñez, escuchaba a los adultos advertir acerca de las dificultades y tropiezos que las personas enfrentan en la vida.

Las experiencias vividas lo han confirmado, por ello, estoy convencido que el tránsito por la vida discurre por vías sinuosas, de subidas y bajadas, unas veces cargadas de obstáculos y despejadas otras veces. 

Eclesiastés 3 dice que hay tiempo para todo: para reír y para llorar; para ganar y para perder; para ser feliz y para sufrir, etc.

Para afrontar esta cruda realidad se requieren amistades verdaderas, que en los momentos de dificultad representan uno de los principales refugios para encontrar fortaleza y poder salir adelante. 

Aristóteles afirma que: la amistad verdadera es una de las necesidades más apremiantes en la vida de los seres humanos. 

La Biblia en proverbios 17:17 dice: un amigo verdadero siempre expresará afecto, y estará con nosotros en situaciones de dificultad y angustia. 

Y el sabio Salomón decía: Los amigos verdaderos se apoyan entre sí. Ofrecen su mano para levantar a la otra persona cuando tropieza; se acuerpan cuando enfrentan situaciones amenazantes, dan ánimo a los otros cuando se sienten vulnerables. 

Las amistades verdaderas representan el capital más valioso que las personas podemos tener. Ello las hace indispensable, por lo tanto, se requiere cultivarlas y cuidarlas.  

Estamos enfatizando el término amistades verdaderas, debido a que en el camino aparecerán amistades “supuestas” que a diferencia de las verdaderas, se esmeran en debilitar el estado emocional del amigo, y se caracterizan por sus actitudes negativas y/o egoístas que más temprano que tarde generarán altos niveles de estrés y el consecuente cansancio emocional, que se puede manifestar mediante estados de preocupación, o ansiedad, ira, problemas para dormir, tristeza o dificultad para concentrarse.   

Amiga, amigo, si usted ha detectado la presencia de amistades que le provocan cansancio emocional, analice y determine si dicha amistad es verdadera, de serlo, quizá vale la pena intentar recomponer la relación, para lo cual se debe establecer comunicación sincera, poner las cartas sobre la mesa, y determinar reglas que deben guiar la relación de amistad, de lo contrario, no continúe malgastando su bienestar emocional, e invierta en fortalecer relaciones de amistad con personas que son o pueden representar una amistad verdadera. Es decir, que bajo ninguna circunstancia recurran al chantaje emocional, que sean total y completamente desinteresadas, que la envidia y el egoísmo no tengan cabida en la relación. 

Tenga presente siempre que la amistad verdadera no abandona en las dificultades, es fiel, nunca murmura en contra del amigo, no pone en tela de juicio su calidad moral y humana. Amistad verdadera es sinceridad, confianza, compartir penas y alegrías, animar, consolar, ayudar.  Hay que invertir en amistades verdaderas, puesto que, representan el capital más valioso del que podemos disponer en la vida terrenal. 

Queremos saber de usted, esperamos sus sugerencias y comentarios en el correo electrónico: crecetdm@gmail.com.


 

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