• Mayo 29, 2018, media noche

Para todas las personas, la madre es alguien muy especial. Por más errores que haya cometido y regaños que nos haya dado es nuestra dadora de vida. Esto y mucho más la hace muy importante.

Las madres son ejemplo a seguir por sus hijos y estos aprenden mucho más de lo que viven y ven que de lo que se les dice, por tanto ser inspiradoras y dadoras de buen ejemplo en términos de establecer una vida saludable, es de gran influencia para nuestros retoños.

Una madre sana no solo es aquella que se “penquea” trabajando y nunca se queja ni se enferma; una madre sana es aquella mujer que de forma integral irradia salud y además bienestar, te comparto algunas características.

Reconoce que la felicidad está dentro de ella y no depende de sus hijos ni de su pareja. Cuando las madres irradian satisfacción y alegría, sus hijos se sienten más tranquilos, una madre feliz sabe que la felicidad está dentro de ella y no la busca ni demanda en sus hijos ni en quienes la rodean.

Se siente bien con ella misma, de forma integral. Una mamá sana es su principal “fan”, se acepta como es y como está, disfruta cada rol, es humilde y pide ayuda cuando lo necesita, no reniega de ella misma, no se agrede ni se castiga. Acepta retos, quiere cada vez estar  mejor.

Practica de forma relajada un estilo de vida saludable que le permite disfrutar la vida sin limitarse solo a la parte de “como luce. Cuando la madre es sana entiende que estar saludable no solo hace referencia a la parte física, sabe que debe buscar sus propios espacios donde se dedica tiempo, de crecimiento personal, de resolución de conflictos, sabe que su alimentación es fuente de vida y por esto busca cómo aprender y escoger la alimentación de una manera más adecuada y busca cómo proyectar esto en su familia.

Realiza actividad física de forma regular buscando una sensación de bienestar general. Una madre sana busca el espacio para practicar ejercicio y actividad física, no solo para estar mejor con su desarrollo muscular y acondicionamiento físico, sino para relajarse, para mejorar el ciclo vigilia y sueño para sentirse más fuerte y con mayor bienestar.

Desempeña todos sus roles sin olvidar el más importante. Las mamás actuales debemos de lidiar con varios roles a la vez, el equilibrio entre todos estos es un completo “rollo”, nada fácil pero no imposible, personalmente me ha ayudado mucho entender que la familia es mi prioridad y por esto al integrar otras actividades a veces debo postergar, delegar o acomodar el cosas para cumplir con todo, el tiempo con mi familia no es negociable.

Una madre feliz y sana es un gran ejemplo y testimonio para sus hijos…